Cascada de Alzas Pulverizan Aumento Salarial

 

PABLO GONZALEZ

 

Al entrar en vigor el ajuste de 4.5 por ciento a los salarios mínimos que regirán en todo el país durante el 2004, el ingreso de los trabajadores quedó totalmente pulverizado en las primeras horas del nuevo año al registrarse incrementos en cascada en una serie de productos básicos, así como en artículos de primera necesidad como el gas, que a partir de hoy se cotizará a 6.56 pesos por kilogramo.

Por si fuera poco, la tortilla, alimento indispensable para la clase obrera, repuntó en 11 por ciento, al pasar de 4.50 a cinco pesos kilogramo. La carne de res resentirá, a partir de la fecha, ajustes paulatinos hasta hacer 25 por ciento en total, lo que provocará que el bistec llegue a cotizarse hasta 67 pesos.

Estos incrementos se añaden a los registrados durante todo diciembre y que dejan a los trabajadores sin la posibilidad de acceder a los mínimos de nutrición, puesto que alimentos tan básicos como el pan, la leche y la carne desaparecerán de su mesa. Incluso los distribuidores de pollo prevén que este alimento podría registrar importantes ajustes en el curso de los próximos días.

Integrantes del Congreso del Trabajo protestaron por los incrementos en los productos básicos, y tras de pronunciarse por retornar a la política de “control de precios” hicieron notar que los salarios mínimos recién fijados por la Comisión Nacional del ramo quedaron totalmente pulverizados. Tan es así que, advirtieron, con el aumento a 45.24 pesos al salario de los trabajadores comprendidos en el área geográfica “A” no alcanza para nada. Citaron el ejemplo de que para acceder a un kilo de bistec tendría que destinarse más de salario y medio. Ahora resulta también que la tortilla será inalcanzable para miles de obreros.

Cabe hacer notar que para el área geográfica de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos decretó un ajuste hasta los 43.73 pesos, mientras que para la zona geográfica “C” es de 42.11 pesos, según el decreto publicado el lunes 22 de diciembre en el Diario Oficial de la Federación y que entraron en vigor a partir del uno de enero del año que comienza.

Los resolutivos que fijan los salarios mínimos generales y profesionales para este año hacen notar que los representantes propietarios y suplentes de los trabajadores firmaron el acuerdo oficial “por el bien superior de la nación”, pese a que no se cumple con lo que se había solicitado, al no cubrir las necesidades de los trabajadores mexicanos.

Tal posición no es más que rétorica advirtieron integrantes del Congreso del Trabajo, molestos por el desequilibrio existente entre salarios y precios y aludieron el hecho de que en la firma del acuerdo el sector patronal aseguraba que el incremento de 4.5 “permite demostrar al país que se puede avanzar en los asuntos pendientes si hay una determinación que permita conciliar los diversos intereses en beneficio de México y los sectores empresarial y obrero”.

Por otro lado, los dirigentes sindicales hicieron notar que las condiciones económico-financieras del país no permiten, en efecto, pensar en incrementos elevados del salario, porque eso repercutiría en la inflación, pero hicieron notar que la Secretaría de Economía, así como la del Trabajo y Previsión Social, deben hacer un esfuerzo para impedir incrementos desproporcionados en los precios, particularmente de los productos que integran la canasta básica.

Si los empresarios piden productividad cuando menos deben pensar en la necesidad de tener bien alimentados a sus trabajadores, lo cual será imposible, pues con el salario otorgado para el presente año no se puede cumplir con los mínimos de nutrición establecidos por los organismos internacionales.

Ante tal situación hicieron notar que es muy probable solicitar a la Cámara de Diputados buscar los mecanismos que permitan retornar al control de precios, pues como ocurrió a lo largo del año pasado los principales alimentos tuvieron ajustes hasta de 50 centavos en dos periodos; es decir, uno en el primer semestre, y otro de igual magnitud antes de finalizar el año.