Bush Dobla las Manos

 

 

WASHINGTON, 6 de enero (AP).– El presidente George W. Bush propondrá que se permita la entrada al país de trabajadores extranjeros que tienen ofertas de empleos en Estados Unidos, una acción destinada a reparar relaciones con México y capturar el voto de la población hispana en este año electoral.

Bush se ha mantenido silencioso en materia de temas de inmigración durante dos años, pero grupos de defensa de los derechos de los hispanos han sido invitados para el miércoles a la Casa Blanca a fin de oír detalles de la propuesta, tendiente a poner en contacto obreros extranjeros, en su mayoría de México, con emplea- dores estadounidenses dispuestos a contratarlos.

Hay unos 10 millones de trabajadores ilegales en Estados Unidos.

Se estima que la mitad proceden de México.

Por otra parte, Estados Unidos considera discriminatorias nuevas regulaciones impuestas por Brasil para los ciudadanos estadounidenses que entren al país.

“El presidente viene hablando desde hace mucho sobre la importancia de implementar una política de inmigración que reúna a trabajadores bien dispuestos con empleados bien dispuestos”, dijo el lunes el secretario de prensa de la Casa Blanca Scott McClellan.

“Es importante que Estados Unidos sea una sociedad abierta a la inmigración. Somos una nación de inmigrantes, y estamos mejor gracias a eso”.

El anuncio fue formulado poco antes de la reunión de Bush con el presidente de México Vicente Fox a efectuarse la próxima semana en la Cumbre de las América, en Monterrey, México.

Las autoridades mexicanas se han quejado de que el gobierno estadounidense ha usado las preocupaciones de seguridad tras los atentados del 11 de septiembre como una excusa para obstaculizar los movimientos en la frontera. Las tensas relaciones se han visto agravadas por la decisión mexicana de no respaldar la invasión a Irak y por la negativa de Bush a impedir la ejecución de un ciudadano mexicano en Texas.

Se ignoran aún los detalles de la propuesta de Bush. Pero algunos grupos de defensa de los inmigrantes han expresado sus temores de que se trate de una estratagema electoral para ayudar al presidente a ganar en noviembre la reelección.

“Una propuesta que es seria, integral y que cuente con respaldo de ambos partidos, será bien recibida” por “hispanos y por votantes inmigrantes”, dijo un comunicado del Foro Nacional de Inmigración, que propone normas para alentar la llegada de inmigrantes y refugiados. “Pero toda propuesta que es una simple pose y no algo de sustancia será desechada como una simple maniobra electoral”, añadió.

En otro asunto, Estados Unidos califica de discriminatorias las nuevas regulaciones impuestas por Brasil para los estadounidenses que entren al país sudamericano.

La embajada de Estados Unidos dijo que lamentaba “la forma en la cual los nuevos procedimientos fueron iniciados repentinamente, discriminando a ciudadanos de Estados Unidos con un tratamiento excepcional”.

La decisión brasileña, que entró en vigencia el 1 de enero, surgió en respuesta a regulaciones antiterroristas de Washington, que exigen desde este lunes a ciudadanos ser fotografiados y que se tomen sus huellas al entrar a Estados Unidos.

“La finalidad del sistema Visita-EUA es usar tecnología moderna para identificar a los viajeros de forma rápida y eficaz. Esta siendo aplicado a todos los visitantes oriundos de países que necesitan visas para entrar a los Estados Unidos. Eso incluye a más de 150 países. Brasil no esta siendo discriminado”, agregó la misión en un comunicado difundido anoche en su sitio de Internet.