EL GOBIERNO BRITÁNICO PROPUSO UN PROYECTO DE CONTINGENCIAS CIVILES

Londres, 07 Enero 2004. El Gobierno Británico dio a conocer un proyecto de contingencias civiles, con el fin de obtener poderes para poder encarar emergencias civiles y combatir el terrorismo.

De ser aprobado el proyecto por el Parlamento, se dará a la policía poder para evacuar zonas peligrosas, vedar el acceso a otras, destruir propiedad privada sin derecho a compensación y prohibir las protestas pacíficas.

Algunos legisladores advirtieron que el proyecto, elaborado tras los ataques del 11 de septiembre contra Estados Unidos, podría hacer peligrar las libertades civiles. Pero el primer ministro Tony Blair dijo que equilibra la protección de las libertades individuales y protege la seguridad del país.

Una comisión parlamentaria criticó una versión del proyecto, por considerar que esos poderes podrían ser abusados por las autoridades. En especial, consideró que la definición de emergencia en el proyecto es demasiado amplia y permitiría al gobierno declarar el estado de emergencia simplemente para proteger su propio dominio político.

En respuesta a esos temores, el gobierno acordó limitar la definición a "un acontecimiento o situación que amenaza seriamente la vida humana, el medio ambiente o la seguridad del Reino Unido o un lugar en el Reino Unido" y eliminó la referencia a las amenazas de "estabilidad política, administrativa o económica".

"Es difícil lograr un equilibrio perfecto pero aspiramos a ello", dijo el ministro del Interior Hazel Blears a la radio de la British Broadcasting Corporation. "Equilibra el deseo genuino de las personas de libertad y libertades civiles y a la vez los importantes temas en torno a la protección pública".

De ser aprobado por el Parlamento, el proyecto cubrirá las emergencias nacionales como inundaciones, enfermedades e incidentes terroristas importantes.

Los especialistas advirtieron que las autoridades no están preparadas ahora para encarar un incidente de la magnitud de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.

El gobierno mantuvo que el proyecto actualiza y reemplaza la legislación existente para encarar la amenaza creciente del terrorismo internacional. (AP).