BUSH LEGALIZARÍA EMIGRANTES CON ESPERANZA DE CAPTAR VOTO LATINO

WASHINGTON El presidente George W. Bush anunciará el día de hoy  una ambiciosa reforma migratoria que legalizaría a millones de emigrantes ilegales con la esperanza de conquistar el voto latino para las elecciones presidenciales del 2004.

Con está medida, - que implicaría otorgar visas temporales a los emigrantes ilegales - el mandatario estadounidense espera mejorar su relación con el presidente Vicente Fox Quesada; así Fox y Bus tienen programado un encuentro el 12  de enero en Monterrey.

La reforma, la más ambiciosa desde la realizada en 1986, cuenta con el respaldo del sector moderado de su propio partido y la mayoría de los grupos empresariales que se benefician de la mano de obra barata que proporcionan los emigrantes.

La nueva visa temporal tendrá una duración de tres años, con posibilidad de ser renovada y permitirá la legalización de ocho millones de inmigrantes indocumentados, la mitad de ellos provenientes de México.

Los extranjeros también podrán solicitar la nueva visa desde el exterior si demuestran tener un empleo esperándolos en el país. Aún no se ha precisado el mecanismos para hacer esa gestión, según fuentes de la Casa Blanca."Estamos hablando de algo totalmente nuevo, de una visa que no existe en la actualidad," dijo un funcionario de alto rango de la administración en la noche del martes.

Bush y Fox estuvieron a punto de alcanzar un acuerdo migratorio en el 2001, pero los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington postergaron la iniciativa. A raíz de ello, Washington endureció sus controles fronterizos y desde el lunes comenzó a tomar las huellas digitales y a fotografiar a todos los visitantes que ingresan al país con cualquier tipo de visa.

El equipo para la reelección de Bush en los comicios de noviembre desea captar el apoyo de los hispanos, particularmente en los estados donde tienen un gran peso, como Florida o California.

"Tememos que esto sea sólo una actitud política. Lo que realmente queremos ver es una política sincera de resultados y que realmente ayude a la comunidad emigrante y no sólo a la campaña (electoral) de Bush," dijo Michele Waslin, portavoz del Consejo Nacional de la Raza.

La iniciativa de Bush de legalizar a los inmigrantes indocumentados promete generar una fuerte polémica y la oposición de los sectores más conservadores del Partido Repúblicano.

El congresista republicano Tom Tancredo, que lidera un grupo de legisladores contrarios a una apertura migratoria, dijo que el presidente debería anunciar una política migratoria que incluya un mayor control fronterizo y una dura implementación de las leyes actuales.

"El fracaso de asegurar nuestras fronteras en este momento sólo puede ser considerado como un indicio de que la administración le da prioridad al empleo barato y a ganar puntos políticos por encima de la seguridad nacional," declaró Tancredo. (Reuters).