EE. UU. ESTRECHA LAZOS CON MÉXICO EN UN MOMENTO PREELECTORAL DELICADO

México, 7 Enero 2004. El presidente Vicente Fox, hablará hoy con su homólogo estadounidense, George W. Bush, quien tienen previsto en unas horas un plan que afectará la vida de miles de indocumentados latinoamericanos que viven en EE. UU., entre ellos cuatro millones de mexicanos, con el fin de intensificar su contacto y su cooperación contra el terrorismo con México en un momento delicado para el vecino país, que necesita afianzar su colaboración regional para mantener su seguridad.

El súbito activismo estadounidense quedó plasmado en la visita que hizo ayer a México el líder del Partido Republicano de EEUU, Bill Frist, en la cual afloraron los asuntos migratorios, prioritarios para México.

El presidente del Senado mexicano, Enrique Jackson, planteó que era urgente para México dar pasos sólidos en los asuntos bilaterales relacionados con un eventual acuerdo en migración, en salud, seguridad y comercio con EEUU.

Así el senado indicó, "Existen las condiciones para darles garantía, seguridad, respeto a sus derechos humanos, y que los emigrantes puedan participar en la vida cotidiana estadounidense y ganarse la vida decorosamente y sin temores”.

El líder republicano, amigo íntimo del presidente de EEUU, resaltó que la migración es de suma importancia para su país y se mostró confiado en que se puedan construir pronto acuerdos sobre la cuestión.

En un año electoral, con una pujante población hispana en EEUU y entre 8 y 12 millones de indocumentados latinos, se espera que el contenido del anuncio que prepara Bush para hoy sea relevante. En el mismo podría haber espacio para un registro laboral que implicaría la regularización de los millones de inmigrantes "sin papeles" residentes desde hace años en EE. UU.

Bush ha dicho que se opone a una amnistía general, como la de 1986 que benefició a casi tres millones de indocumentados pero sí respalda un plan que responda a las demandas del mercado laboral, lo que probablemente se traduciría en millones de votos hispanos.

Otra cuestión candente, donde la cooperación bilateral México – EE. UU es extrema es la relacionada con el control de la seguridad aérea. Ya que el pasado 24 de diciembre las autoridades mexicanas, apoyadas por agentes estadounidenses, comenzaron exhaustivos registros de personas y equipajes con destino a EEUU a pesar de la impopularidad de los mismos.

En pleno período vacacional las demoras, las quejas por comportamientos abusivos e intrusivos, han sido recurrentes y colocado al Gobierno de Vicente Fox en una situación complicada.

Sin embargo, el mandatario se ha sacudido las críticas al señalar que la presencia de los agentes extranjeros en territorio mexicano era parte de la cooperación normal y no afectaba a la soberanía ni a las leyes mexicanas. "Lo que se hizo ahora es duplicar el esfuerzo ante información de posibles atentados, simple y sencillamente redoblamos la vigilancia y la vamos a mantener estricta hasta que estemos seguros de que no haya estas amenazas", justificó Fox

 

 

 

La firmeza de Fox fue premiada por el Departamento de Estado norteamericano, que emitió una nota en apoyo de las autoridades mexicanas donde elogió su comportamiento en tiempos de crisis,  "Encomiamos los esfuerzos excepcionales del Gobierno de México y expresamos nuestro reconocimiento por la cooperación sobresaliente que nos ha brindado durante este periodo de mayor alerta contra una amenaza terrorista", señalaron las autoridades estadounidenses

La nota reconoció que las medidas preventivas en vigor desde el pasado 24 de diciembre, "han causado inconvenientes y demoras" pero indicó que las autoridades "estamos trabajando arduamente, en cooperación con las autoridades mexicanas, para reducir estas situaciones al mínimo". EEUU considera que México "es un socio muy valioso en la lucha contra el terrorismo" y añadió que ambos países "han sostenido una relación vigorosa e ininterrumpida en este campo". (EFE).