Fría Respuesta al Plan Bush de Inmigración

 

EL PASO, Tex., 8 de enero (AP).– La propuesta de inmigración realizada por el presidente George W. Bush recibió una respuesta mayoritariamente fría: unos dicen que es demasiado permisiva, otros sostienen que es acotada y otros la consideran una simple maniobra electoral.

Los republicanos más conservadores se quejan de que la medida implicará una engorrosa burocracia y recompensará a la inmigración ilegal, mientras que muchas de las personas a las que apunta ayudar Bush dicen que el plan no les brinda lo que ellos quieren: la ciudadanía.

El programa de empleos temporarios revelado por el presidente el miércoles ofrecerá a los trabajadores indocumentados que pueden demostrar que tienen un empleo ío una oferta de trabajo en el caso de que estén en sus países un permiso laboral inicial de tres años que podrá ser renovado por un período no especificado de tiempo.

Algunos inmigrantes estaban alentados por la posibilidad de que parte de los ocho millones de trabajadores ilegales que se estima hay en Estados Unidos puedan conseguir un estatus legal y la protección de las leyes estadounidenses.

«De no tener nada a esto, bueno, al menos es un buen comienzo’, expresó Florencio Guzmán Silva, un albañil mexicano de 60 años que trabaja en Phoenix, en el estado de Arizona.

Pero Lucas Benítez, uno de los fundadores de una coalición que representa a miles de inmigrantes que trabajan en los sectores de la agricultura y los servicios del estado de la Florida, cuestionó las motivaciones de Bush.

«Es un estratagema político para conseguir votos hispanos, como en la elección presidencial del 2000’, sostuvo Benítez.

«El plan de inmigración abre grandes puertas’, titula en primera página The Atlanta Journal-Constituion, una publicación diaria de la capital de Georgia, un estado donde se estima que viven unos 228.000 inmigrantes ilegales, mayormente latinoamericanos.

El periódico destaca que con la propuesta, los indocumentados podrán satisfacer necesidades que por ahora parecen imposibles: obtener licencia de conducir, abrir una cuenta bancaria, recibir protecciones laborales y becas de estudio.

Pero también hace notar que el plan tiene que recorrer todavía una cuesta arriba en el Congreso, donde los legisladores conservadores de ambos partidos se oponen o lo critican.

«El hecho es que mientras subsistan un inmigrante ilegal y algunos extranjeros delincuentes, una propuesta para trabajo temporal no puede dar resultado’, dijo el representante republicano Charlie Norwood, según el Journal-Constitution.

David Ray, portavoz de un grupo que favorece limitar la inmigración, sostuvo que las políticas de Bush socavan los salarios de los trabajadores estadounidenses e impulsan la inmigración ilegal.