BAJA EL NIVEL DE ALERTA EN EE. UU.

Washington, 09 Enero 2004. Pese que aún persiste la preocupación con las amenazas de atentados, el secretario de Seguridad Interna, Tom Ridge, puntualizó que Estados Unidos  bajó el viernes el nivel de alerta nacional por posibles ataques terroristas de “alto” a “elevado”.

Ridge anunció en una conferencia de prensa el cambio de nivel en la escala de codificación por colores de "alto," o naranja, a "elevado," o amarillo. Asimismo, dijo que la seguridad en las aerolíneas permanecería estricta a pesar de la disminución en el estado de alerta del país ante posibles ataques terroristas.

"Todavía estamos preocupados con las amenazas continuas, pero la situación de alerta que hemos seguido ha disminuido," señaló. "Al pasar las fiestas navideñas y otras celebraciones (...) hemos decidido bajar a amarillo."

El nivel de alerta fue elevado a "naranja" el 21 de diciembre. En esa ocasión Ridge advirtió a los estadounidenses que había un elevado riesgo en el período de festividades de un ataque que podría ser incluso peor que los del 11 de septiembre del 2001.

Las autoridades estadounidenses han transmitido información de inteligencia sobre amenazas específicas a las aerolíneas, provocando que algunas de Gran Bretaña, Francia y México cancelaron vuelos en las Navidades.

Estados Unidos también ordenó que las aerolíneas extranjeras colocaran agentes armados en algunos de sus vuelos y envió aviones cazas a escoltar algunas naves que ingresaron en su territorio.

La escala de cinco colores, establecida para ayudar a que los estadounidenses se preparen mejor ante posibles ataques, se ha mantenido en general en "amarillo," pero ha sido elevada a "naranja" cinco veces desde que fue creada en marzo del 2002.

Ridge dijo que el gobierno estadounidense recibe información de inteligencia que apunta de forma consistente a que Al Qaeda todavía está interesada en usar aviones, particularmente comerciales, para realizar un ataque.

"Por nuestra experiencia sabemos que el incremento de la seguridad y la vigilancia que acompaña un anumento en el nivel de amenaza sí hace una diferencia en cuanto a disuadir y frenar un ataque terrorista," afirmó.

Aunque Ridge no especificó los sectores del gobierno que más le preocupan, dijo que información de inteligencia muestra que las aerolíneas todavía están bajo riesgo.

"Uno de los reportes más persistentes y consistentes que tenemos de múltiples fuentes (es) el continuo interés de Al Qaeda (...) por usar aviones, pero particularmente aviones comerciales," señaló.

Estados Unidos acusa a Al Qaeda de los atentados con aviones secuestrados del 11 de septiembre del 2001, que derribaron el World Trade Center de Nueva York y dañaron el Pentágono, en las afueras de Washington, matando a unas 3.000 personas.

Las principales aerolíneas estadounidenses están resignadas a sufrir un mayor escrutinio a las operaciones en aeropuertos y otras partes del sistema de aviación, incluso si esto causa incoveniencias a los pasajeros.

James May, director ejecutivo de la Asociación de Transporte Aéreo, advirtió el jueves que otro ataque terrorista con aviones de pasajeros causaría enormes daños a la industria.

El departamento de Seguridad Interna ha dicho que partes de la infraestructura, como plantas químicas, nucleares y de electricidad también son vistas como blancos potenciales de otro ataque.

Como parte de medidas de seguridad más estrictas en las últimas semanas, el gobierno envió científicos alrededor de la festividad por Año Nuevo a checkar los niveles de radiación en Washington, Nueva York, Las Vegas y Los Angeles, aunque no había una amenaza específica de una conspiración para usar una "bomba sucia," que dispersaría material radiactivo.

Las autoridades estadounidenses han expresado sistemáticamente su preocupación porque Al Qaeda pueda tratar de usar armas químicas, biológicas o nucleares en otro ataque contra Estados Unidos. (Reuters).