EL FRENTE DE OPOSICIÓN AL REGIMEN MARCHA CONTRA EL GOBIERNO DE ECUADOR.

Quito, Ecuador. 13  Enero 2004. Alrededor de una 1,500 personas entre ellas, indígenas, trabajadores y sindicalistas, marcharon el martes por las calles del norte de Ecuador, protestando pacíficamente en contra del gobierno del presidente Lucio Gutiérrez, amenazando con incrementar las protestas en los próximos días.

“No venimos en son de destruir nada, estamos aquí para decir que se cuiden, y podemos estar aquí hasta que caigan los tres poderes del estado", advirtió Pedro de la Cruz, presidente de la Federación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (FENOCIN), parte de el denominado Frente de Oposición al Régimen, que también lo conforman organizaciones sindicalistas, burocráticas, y de jubilados.

Y aclaró que “si el gobierno no da muestras iniciales de cambio, nosotros creemos que va a caer”. Asimismo manifestó, "Esperamos que se vaya elevando la lucha, que el pueblo ecuatoriano vea que estamos inconformes, pero si lo estamos hay que salir a las calles” además de convocar  a los ecuatorianos en contradel régimen de Gutiérrez, que cumple su primer año, de cuatro, de gestión el 15 de enero.

Jaime Arciniegas, presidente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), aseguró a la prensa que si Gutiérrez "se empecina en obedecer a los mandatos de los organismos internacionales de crédito, y a los partidos de derecha, nosotros alentaremos su salida".

La marcha tuvo como gran ausente a la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), la mayor organización indígena del país, que en los últimos días ha mostrado un carácter conciliador con el gobierno, e incluso ha puesto en duda su participación en las protestas convocadas para el 21 de enero.

Los opositores del gobierno acusan a Gutiérrez de haber girado su gestión hacia la derecha, dejando de lado a las organizaciones izquierdistas y a la CONAIE, que lo apoyaron en campaña, y formaron una alianza de gobierno desde el inicio de su gestión hasta julio.

Gutiérrez, ante las demandas y amenazas, cambió a mediados de diciembre a 7 de sus 15 ministros, y anunció que en el 2004 se dedicará a sacar de la pobreza a los ecuatorianos, pagando lo que llamó "deuda social del estado".