Arremete el Ejecutivo Contra Diputados; “Superen Dicotomías Nefastas del Pasado”

 

OCTAVIANO LOZANO, enviado

 

MONTERREY, NL, 13 de enero. – Desde la Cumbre Extraordinaria de las Américas de Monterrey, el Presidente Vicente Fox se lanzó nuevamente contra la Cámara de Diputados por su rechazo al proyecto de reformas, luego de reconocer los avances alcanzados en la materia por su homólogo de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva.

“Yo quisiera lo mismo para México, pero lo he intentado dos veces y no lo he logrado”, afirmó el Mandatario ante sus colegas del continente. Tras felicitar a su homólogo Lula da Silva por el optimismo que expresó sobre el futuro de su país, el Mandatario mexicano se alegró por las     reformas que su colega ha logrado para su pueblo, y, reiteró, se queja de que en México su administración no lo ha logrado.

En su discurso, Lula da Silva llamó a sus homólogos a trabajar conjuntamente y “superar las dicotomías nefastas” de la década pasada, para poder enfrentar por fin la miseria que ahoga al continente.

Luego, cuando se dijo optimista por la recuperación de la credibilidad de Brasil, el incremento en las exportaciones y la producción agrícola, el Presidente mexicano le indicó:

“Me da mucho gusto su optimismo, y estoy seguro que a todos nos da alegría la recuperación de su país, con las reformas que usted ha logrado. Yo lo he intentado dos veces, y no lo he conseguido”.

Antes, dentro de los trabajos de la plenaria de   desarrollo social, Lula da Silva pronunció un discurso donde condenó el modelo económico “perverso” de los noventa, “que separó y divorció la responsabilidad y la justicia”.

El Mandatario, conocido por su oposición a la hegemonía estadounidense, señaló también que ya es hora de reafirmar la   supremacía del interés masivo, e iniciar el combate a la miseria, que llega ya a los 57 millones de personas en el continente americano.

En presencia del Presidente George Bush, insistió en que el modelo económico que prevaleció durante toda la década pasada no hizo más que profundizar el abismo entre los ricos y los pobres, convirtiendo a la década en tiempo perdido para el desarrollo   social.

Enfatizó que la pobreza extrema es el principal obstáculo para la inserción de los países en el mercado mundial, por lo que urgió a crear programas gubernamentales donde también participe la sociedad civil, de manera que se erradiquen la pobreza y la exclusión social.

Pero, además, el brasileño refrendó su convicción de que el hemisferio debe estar más integrado, a través del diálogo político y la disminución de   asimetrías, y eliminar “los sistemas de dependencia”.

Ya al final de su intervención, Lula se dijo satisfecho por la recuperación de la credibilidad de su país, y por el crecimiento económico logrado en los últimos meses, a lo que el Presidente Fox, como presidente de la reunión, le respondió:

“Muchas gracias señor, sobre todo por esta última parte, por este optimismo. A todos nos da mucho  gusto que Brasil esté recuperando su capacidad de crecimiento, siendo una economía fuerte y grande, pues seguramente traerá beneficios para la región,  y en lo particular por las reformas.