EL DIÁLOGO CON BOLIVIA VOLVIÓ A “FOJAS CERO”

 

Santiago de Chile, 15 Enero 2004. Desde el momento en que Bolivia empezó a hablar “para la platea” en su demanda de una salida soberana al mar, el diálogo bilateral experimento un retroceso, sí lo reiteró José Miguel Insulza, ministro del Interior de Chile. Del mismo modo la canciller Soledad Alvear coincidió con Insulza y dijo que le diálogo volvió a "fojas cero".

Por su parte Insulza, señaló que "Cuando la retórica reemplaza al trabajo concreto y las líneas de trabajo que existían se interrumpen y, en cambio, se prefiere trabajar para la platea, ciertamente hay un retroceso" y agregó que hay "que dejar de lado esta actitud equivocada y retomar las negociaciones".

El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, inició hace un par de meses una serie de acciones, a nivel nacional e internacional, para demandar para su país una salida soberana al océano Pacífico.

Mesa también suspendió las avanzadas negociaciones para firmar un Tratado de Libre Comercio entre Bolivia y Chile.

Bolivia perdió su salida al mar en una guerra con Chile en 1879 y hoy las relaciones diplomáticas bilaterales sólo alcanzan al nivel consular. La Paz interrumpió los vínculos con Santiago al fracasar en 1978 una salida negociada para poner fin a su condición de país mediterráneo.

Las relaciones bilaterales se tensaron casi al máximo cuando el presidente Mesa reiteró el martes una petición de acceso soberano al océano Pacífico, durante la sesión de cierre de la Cumbre Extraordinaria de las Américas, en Monterrey.

El presidente chileno Ricardo Lagos rechazó tratar el tema en la Cumbre pero ofreció reanudar las relaciones diplomáticas interrumpidas hace un cuarto de siglo. Mesa, a su vez, rechazó la oferta.

Frente al panorama actual, Insulza dijo que "no hay mucho espacio ni ambiente para soluciones constructivas", pese a que Lagos reiteró el miércoles su oferta de reanudar relaciones diplomáticas.

Chile rechaza darle una salida soberana al mar a Bolivia porque afirma que los tratados son intocables y el Tratado de Paz y Amistad, firmado por ambos países en 1904, estableció los límites definitivos.

Según lo establecido en un protocolo del mismo tratado, Chile le otorga a los ciudadanos y mercaderías bolivianas un régimen de libre tránsito por sus puertos.

Insulza volvió a descartar un reforzamiento de la vigilancia en la frontera norte, donde Chile limita con Perú y Bolivia, porque "no hay ninguna hipótesis de conflicto vigente...".

En una repercusión del clima tenso entre los dos países, la Fundación Océana, una organización no gubernamental chilena, decidió suspender una invitación a participar en un foro al diputado boliviano Evo Morales, líder de los campesinos cultivadores de coca en su país.

El director de la Fundación Océana, Marcel Claude, dijo que la suspensión de la visita de Morales se debió a las críticas que surgieron en contra del diputado por supuestas declaraciones de que el diferendo podría derivar en un conflicto bélico. Morales rechazó tal afirmación.