MANIFESTANTES IRAKIES DEMANDAN ELECCIONES DIRECTAS

 

BAGDAD, Irak. 15 Enero 2004. Miles de manifestantes marcharon el jueves por Basora en apoyo de un llamamiento del clérigo chiíta más reverenciado de Irak a elecciones directas en pocos meses para elegir a un gobierno soberano en el país.

El ayatolá Alí al-Sistani objetó los planes estadounidenses de una asamblea iraquí de transición seleccionada por caucus regionales en lugar de una elección. La asamblea, a su vez, seleccionaría un gobierno interino que recibiría la soberanía a fines de junio.

La manifestación en Basora, un bastión principalmente chiíta, fue la señal más reciente de que muchos de la mayoría chiíta de Irak apoyan la demanda de Sistani, lo que complica los esfuerzos de Washington para ganarse un apoyo generalizado para sus planes de entregar el poder.

Una bomba fue encontrada en una calle de Basora cerca del lugar en que se congregaban los manifestantes y las tropas británicas sellaron el área mientras se preparaban para destruir el artefacto en una explosión controlada, dijeron testigos.

Las autoridades estadounidenses y la mayoría de los miembros del Consejo de Gobierno de Irak, seleccionado por Estados Unidos, dicen que el país no puede celebrar elecciones hasta el 2005 y han estado tratando de persuadir a Sistani para que suavice su postura.

Paul Bremer, el administrador estadounidense en Irak, dice que respeta a Sistani, pero que no hay tiempo suficiente para celebrar elecciones antes de la transferencia de poderes. Funcionarios estadounidenses dijeron que están revisando el plan de caucus regionales para tratar de que el proceso sea lo más abierto y transparente posible.

DEBATE SOBRE EL PAPEL DE LA ONU

Estados Unidos y el Consejo de Gobierno están tratando de que las Naciones Unidas jueguen un papel en la transición política supervisando los caucus regionales.

Abdel Aziz Hakim, un musulmán chiíta del Consejo de Gobierno, escribió a fines del año pasado al secretario general de la ONU, Kofi Annan, para pedir que la organización estudiara la posibilidad de elecciones anticipadas en Irak o encontrara un compromiso entre las varias facciones sobre cómo elegir una asamblea.

En su respuesta, Annan dijo que era técnicamente imposible organizar elecciones para junio y no prometió que la ONU intervendría para resolver la disputa o apoyar el proceso en curso.

Annan retiró de Irak a todo el personal de la ONU en octubre después de ataques a los trabajadores humanitarios y el atentado a la sede de la ONU en Bagdad el 19 de agosto en que murieron 22 personas, entre ellas el jefe de la misión, Sergio Vieira de Mello.

Sin embargo, la seguridad es solamente uno de los asuntos que frenan el regreso del personal de la ONU. Annan ha señalado la necesidad de "aclarar" la función de las Naciones Unidas, que según representantes del organismo no desea jugar un papel subordinado o aprobar de facto los planes estadounidenses.

El lunes, una delegación del Consejo de Gobierno Iraquí y la Autoridad Provisional de Coalición encabezada por Estados unidos conversará con Annan para discutir el papel de la ONU.

La seguridad sigue siendo un problema en Irak. Las organizaciones extranjeras y los iraquíes que trabajan con ellas han sido blancos de frecuentes ataques. Desde el inicio de la guerra, 343 soldados estadounidenses han muerto en acciones en Irak, 228 de ellos en ataques guerrilleros después de la caída del presidente Saddam Hussein.

Washington acusa a los partidarios de Hussein y militantes islámicos extranjeros, entre ellos combatientes de Al Qaeda, de los ataques.Sin embargo, un funcionario estadounidense dijo que un documento encontrado con Hussein cuando fue capturado en diciembre aconsejaba recelo a sus partidarios a la hora de unir fuerzas con los extranjeros que llegaban a Irak para combatir a Estados Unidos.

Asimismo un funcionario en condición de anonimato señaló, "La implicación es ... que él no confiaba totalmente en esta gente". (Reuters)