Al mes, el Triángulo Dorado Vende dos Tons. de Cocaína Contaminada

 

R. MELENDEZ, I. GUTIERREZ y A. FIGUEROA

 

Por lo menos 250 elementos de la Policía Preventiva, asignados al sector Oasis de Iztapalapa, se encuentran bajo investigación por sus presuntos vínculos con el narcomenudeo, en tanto corporaciones policíacas trabajan para desarticular el Triángulo Dorado –Tepito, Iztapalapa y Neza–, donde el crimen organizado comercia mensualmente dos toneladas de cocaína, la mayor parte altamente contaminada y que podría ocasionar locura o la muerte de los adictos.

En el contexto de estas investigaciones, la Procu-raduría General de la República arraigó, en cumplimiento a mandato judicial obsequiado por el juzgado primero de distrito de Procesos Penales Federales, al oficial Francisco Javier Castro Herrera, jefe de sector de la SSP, señalado como protector de un grupo de narcotraficantes capturado hace unos días en Iztapalapa.

La dependencia, encabezada por el general Rafael Macedo de la Concha, precisó que ocho de los implicados en los hechos fueron consignados al juzgado décimo séptimo de distrito de Procesos Penales Federales e ingresados al Reclusorio Preventivo Norte. Asimismo, un menor de edad, miembro de la banda delictiva, fue enviado al Consejo Tutelar para los efectos legales correspondientes.

Consta en autos que a los supuestos protegidos de Castro Herrera se les incautaron 104 grapas de cocaína, 25 envoltorios conteniendo el mismo alcaloide en forma de piedra y tres envoltorios más, con 228 gramos de marihuana, los que iban a comercializar en colonias de Iztapalapa, donde la Secretaría de Seguridad Pública destituyó al jefe del Sector Tezonco, Vicente Monterrubio López, hermano del ex secretario de Seguridad Pública, René Monterrubio.

También se encuentra en «capilla» Víctor Manuel García, con clave «Omega’, quien se afirma brindaba protección a una banda de narcotraficantes que supuestamente vendía pizzas, cuando en realidad repartía, a domicilio, marihuana, cocaína y pastillas sicotrópicas.

Las autoridades ministeriales y de Policía Preventiva ratificaron que a la fecha se encuentran bajo investigación no menos de 250 uniformados que se estima están relacionados con grupos de envenenadores públicos que «corren» droga en el triángulo Tepito-Iztapalapa-Neza. Asimismo, vecinos de la zona han denunciado que presumiblemente agentes federales protegen a «mercaderes de la salud física y mental de miles de jóvenes que son víctimas del crimen organizado.

Por su parte, Marcelo Ebrard confirmó esta mañana que mandos superiores y medios, así como elementos de tropa, están vinculados con la protección a vendedores de droga, principalmente en Iztapalapa, por lo que solicitó el apoyo de la Procuraduría General de la República para investigar a por lo menos 250 policías preventivos.

Confirmó también la destitución del jefe del sector Tezonco, Vicente Monterrubio López, por falta de control en su personal, ya que hace dos días fue detenido uno de sus subalternos, el oficial Víctor Manuel García Cortés, señalado como protector de distribuidores de droga al menudeo en esa zona también de Iztapalapa.

Explicó que como se trata de delitos contra la salud, habló con el procurador general de la República, el general Rafael Macedo de la Concha, para realizar una investigación conjunta y determinar el grado de responsabilidad de los elementos policíacos en este tipo de delitos de carácter federal. Agregó que el jefe del sector «Oasis’, Francisco Castro Herrera, hasta el momento sólo está arraigado, porque «no tenemos los elementos concluyentes de que haya estado protegiendo directamente el narcomenudeo; por el momento, dijo, no tiene imputaciones directas.

Sin embargo, el hecho de que haya un fenómeno de tolerancia en la distribución de droga, de ese calibre en su perímetro, nos obliga a someterlo a este proceso; desde luego ya ha sido destituido y se le investiga por la autoridad federal competente.

Reconoció Marcelo Ebrard que «sabemos perfectamente bien que hay policías que tienen vínculos con la delincuencia, pero no solamente hay que decirlo, sino actuar y eso es lo que estamos haciendo; estamos destituyendo a los elementos de patrullas que toleran la operación de las «tienditas» de droga. No vamos a encubrir a nadie y tampoco vamos a ocultar lo que está ocurriendo al interior de la corporación, porque sería desastroso y eso acaba con la confianza pública y no podríamos renovar la policía».

Luego dijo que ya se está introduciendo en la Policía Preventiva el método de pruebas masivas de integridad al personal a base del polígrafo o detector de mentiras, lo mismo la aplicación del antidoping a fin de continuar la limpia en la Secretaría de Seguridad Pública.

Dijo que desde hace tiempo el sector Oasis de Iztapalapa estaba bajo la lupa del alto mando, por el incremento en el narcomenudeo y la tolerancia a este fenómeno, además de que en esta zona en los últimos meses el índice delictivo se incremento hasta en 40 por ciento, en contraste con el sector Polanco, donde se redujo hasta en 60 por ciento.