LA PALMA, UN POLVORÍN: Reos se Quejan de Malos Tratos y Vejaciones

 

ROBERTO MELENDEZ

 

Indignados por los malos tratos, humillaciones, vejaciones, excesos y violencia con que son tratados, cientos de internos del Centro Federal de Readaptación Social Número Uno-La Palma, amenazan con sumarse a la huelga de hambre iniciada por varios de sus compañeros y sostienen que si el secretario de Seguridad Pública Federal, Alejandro Gertz Manero, no ordena se les trate de manera justa y humana, “estallará la mecha del polvorín en que se ha convertido este depósito de cadáveres vivientes”. Familiares de procesados y sentenciados, así como sus representantes legales, puntualizaron que realizarán marchas, plantones y mítines en diferentes instituciones gubernamentales para que su reclamo de justicia sea escuchado e insistieron en que Gertz Manero, de quien depende el Cefereso, dé la cara y responda no sólo por el trato inhumano que se les da a los reos, sino también por la muerte del interno Abel Arana Mendoz, fallecido el 29 de diciembre del año pasado por negligencia médica.

Asimismo, hicieron un reconocimiento a la comisión nacional de los Derechos Humanos, ya que toda vez que envió a La Palma a visitadores adjuntos para que integren un expediente y se corroboren las condiciones infrahumanas que privan al interior del establecimiento, el que, sostuvieron los quejosos, se ha vuelto un depósito de cadáveres vivientes y no un centro de readaptación social.

Al mismo tiempo aseguraron que vienen de Tamaulipas, Sinaloa, Sonora y Baja California, entre otras entidades, familiares de internos que habrán de sumarse a la lucha para que éstos sean tratado como seres humanos y no como «bestias, animales» y lo peor de la sociedad.

Se quejaron de que no obstante que han hecho del conocimiento de Gertz Manero las violaciones a los Derechos Humanos, los abusos y los excesos cometidos en agravio de los internos, el servidor público «no ha movido un solo dedo para impedir se continúe aniquilando, prácticamente asesinando, a quienes tienen la desgracia de estar privados de su libertad en esas mazmorras, seguramente envidiadas por Hitler si éste viviera.