Huyen Familias de Tlalnepantla

 

LUIS HERNANDEZ, corresponsal

 

TLALNEPANTLA, Mor., 16 de enero.– Indígenas y habitantes opositores al alcalde local priísta, Elías Osorio Torres, quien recuperó el ayuntamiento a sangre y fuego, intensificaron anoche y en las primeras horas de hoy, el éxodo de esta localidad, luego de que uniformados de diferentes corporaciones policiacas reanudaron las detenciones y cateos en sus domicilios, de acuerdo con testimonios de los propios pobladores, sumergidos en la violencia desde hace 75 días.

Familias enteras abandonaron su casa, ante el temor de ser detenidas por elementos de las policías Preventiva y Ministerial, quienes reanudaron las inspecciones a los domicilios, a fin de cumplir órdenes de aprehensión en su contra por su presunta participación en el enfrentamiento con armas de fuego con poco más de 600 uniformados.

 

Según las propias versiones de los pobladores, que no dejan de exponer sus reclamos y acusaciones contra las autoridades estatales, decenas de familias han tenido que refugiarse en las localidades de Tlayacapan, Yautepec y Tepoztlán entre otras a fin de no ser objeto de detenciones.

Incluso cuerpos de auxilio médico han tenido que rescatar a dos familias que desde la madrugada del miércoles trágico tuvieron que internarse en la zona boscosa de esta localidad, donde se registran bajas temperatura que ponen en peligro su vida.

El miedo y el odio que se respira en esta localidad abandonada por décadas por gobiernos priístas y panistas, se mezcla con el intenso frío registrado desde hace unos días aquí.

Comercios cerrados; miradas de desconfianza contra todo visitante ajeno a este municipio productor de nopal; falta de alimentos entre los pocos que aún se encuentran -principalmente de seguidores del alcalde electo Osorio Torres-; pintas con consignas de repudio hacia las autoridades estatales y municipales, una familia que le llora a su muerto; fuerte presencia policiaca y rumores que corren sobre una posible incursión de un grupo subversivo, son parte del ambiente que prevalece en esta localidad, que en los últimos días ha ganado espacios en las primeras planas de los diarios nacionales.

Y mientras el gobierno estatal ratificó que fue descubierto un campo de entrenamiento en las inmediaciones de Tlalnepantla y donde presuntamente recibieron los opositores al edil entrenamiento militar, el secretario de Seguridad Pública, Jesús Sebastián Isunza Gutiérrez, y algunos jefes operativos de la Policía Preventiva, descartaron que tal hallazgo sea real.

Por su parte, el alcalde electo, Osorio Torres, advirtió en conferencia de prensa, que no renunciará al cargo pese a que ha recibido amenazas de muerte antes de recuperar el ayuntamiento y después. Asimismo, insistió en hacer a un lado los odios y caminar juntos para el bien de Tlalnepantla.

En tanto, opositores al edil determinaron en asamblea lanzar un documento de siete puntos con respecto a los hechos violentos ocurridos el martes y miércoles, entre los que destaca el trasladarse la tarde del sábado a la ciudad de Cuernavaca, a fin de iniciar con organizaciones civiles una marcha de la estatua de Zapata y Paloma de la Paz con destino a palacio de gobierno, donde insistirán en acusar alas autoridades y reclamar un juicio político en su contra.

Por otro lado, las opiniones de legisladores persisten, entre ellas, la del líder priísta en el Congreso local, Juan Salgado Brito, quien estimó que el conflicto en Tlanepantla fue originado por la incapacidad e ineficiencia de esta administración panista.