Cateos Casa por Casa en Morelos

PABLO GONZALEZ

 

Tras los disturbios ocurridos en Tlalnepantla, Morelos, esta localidad y seis poblados circunvecinos permanecen en virtual estado de sitio. Efectivos policíacos realizaron cateos casa por casa bajo el argumento de “buscar armamento”. Hasta anoche se habían girado ya 56 órdenes de aprehensión contra campesinos; hay 40 detenidos y el número de muertos subió a cinco al encontrarse tres cadáveres en el monte.

Álvaro López , líder de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas y testigo directo de la balacera, reveló lo anterior y tras de precisar que  uno de los cuerpos hallados en la serranía corresponde a una mujer, denunció que en los operativos dos helicópteros de la Policía Estatal realizaron vuelos rasantes para detectar a las personas que huyeron al monte para ponerse a salvo.

Entrevistado en su despacho, el también integrante de el Congreso Agrario Permanente consideró que los cateos realizados por uniformados generaron sentimientos encontrados de odio, prepotencia e incertidumbre. En estas acciones, dijo, participaron directamente 1,500 uniformados del estado de Morelos, brigadas de la Policía Montada y dos helicópteros dedicados a “peinar” la sierra para encontrar a presuntos subversivos.

Dada la situación tan delicada que se vive en Tlalnepantla, Oaxtepec, Tlayacapan, San José de los Laureles, Felipe Neri, elesedregal y Tepoztlán, indicó que en esa zona se está viviendo una situación represiva como ocurre en algunos países centroamericanos.

Sin embargo, resaltó, es inaudito lo que está pasando, ya que sin existir una declaración de guerra o situaciones que evidencien la existencia de guerrilla o grupos rebeldes, los pobladores, en su mayoría campesinos, viven en virtual estado de sitio.

Reveló, asimismo, que visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así como un grupo de diputados viajaron al estado de Morelos para corroborar la situación que se vive, girar las recomendaciones pertinentes al gobierno local y hacer todo lo posible por dar las garantías necesarias para que las familias que huyeron al monte regresen a sus hogares sin mayor riesgo.

Consideró que decenas de familias se encuentran escondidas en la serranía sin abrigo, agua y comida caliente. Huyeron por el terror desatado en Tlalnepantla y advierten que no regresarán hasta en tanto no haya condiciones para retornar a sus comunidades.

Por otra parte, el líder campesino se pronunció por establecer juicio político al gobernador Sergio Estrada Cajigal, y que se investigue a fondo al secretario de Gobierno, Eduardo Becerra, porque todo el problema se originó por actitudes revanchistas asumidas por el funcionario. El, indicó, estuvo ligado al grupo de empresarios que quisieron hacer un campo de golf en Tepoztlán, pero se toparon con la negativa del campesinado morelense.

A pregunta expresa, López Ríos garantizó que no hay grupos guerrilleros o subversivos infiltrados entre la población. El gobernador sabe perfectamente que este problema derivó del incumplimiento de sus promesas para disolver poderes como se había acordado a finales del año pasado.

No hay armas en el pueblo aseguró el dirigente campesino. Los subversivos sólo existen en la imaginación de las autoridades locales. Los únicos extraños que llegaron el día de los hechos fueron los de Atenco y los «mechudos» del CGH en apoyo a los ejidatarios y comuneros de Tlalnepantla, donde se corre el riesgo de perder la producción de nopal destinado a cubrir el mercado de Tijuana y 60 por ciento en las necesidades de la Central de Abasto de Iztapalapa, concluyó el citado líder.