Ahora “Hacemos las Cosas Como Dios Manda": V. Fox

 

ü       "Aunque me Tachen de Optimista..."

ü       Combatimos el Alto Nivel de Marginación

ü       Tenemos Leyes Presupuesto y Programas

 

Por MONICA MARTIN

 

A la defensiva, previendo a priori una crítica más por parte de la vox populi, el Presidente Fox dijo: ``Aunque me tachen de optimista y soñador, les quiero informar que por primera vez estamos haciendo las cosas como Dios manda, para combatir el alto nivel de marginación en el campo; por primera vez, tenemos leyes, presupuesto y programas que ahora sí van a dar resultados, pero sólo necesitamos que maduren y que alcancen a rendir su fruto".

Durante su programa radiofónico de los sábados, el Presidente Fox ratificó la disposición de su gobierno para cumplir con los ordenamientos que se deriven de las mesas de diálogo por una política para el campo. Aseguró que trabaja para brindar apoyo a quienes viven y trabajan en él y sobre todo reiteró su compromiso con los ejidatarios, pequeños productores y propietarios.

"Mi compromiso es con el campo, los campesinos, los ejidatarios, los trabajadores en el campo, los pequeños propietarios, los productores del campo".'Juntos, todos estamos ahora explorando a fondo, los cambios que tenemos que hacer para sacar adelante el campo mexicano".

"Quiero decirles que también mi compromiso es total no sólo para escuchar las propuestas de las organizaciones y de los productores, sino para ponerlas en práctica, para poner en práctica políticas públicas que permitan que juntos resolvamos estos problemas del campo mexicano.Y no sólo me preocupa el campesino, el ejidatario, el pequeño propietario. Me preocupa su familia, su esposa, sus hijos, porque en ellos está el futuro de nuestro país".

Sin duda, dijo, en el campo están los niveles más grandes de pobreza o de marginación; es ahí donde faltan muchas oportunidades para una vida digna de las familias en el campo; para que nuestros hijos puedan crecer con dignidad y puedan llegar a ser personas de bien, pero además, con un nivel de vida adecuado y una calidad de vida que merecen todos ellos, todos los chiquillos del campo.

Por esto, la Cruzada por el Campo, va a abarcar también tareas completas, integradas, para mejorar la vida en las comunidades rurales: Para llevar agua potable hasta el último rincón, para electrificar todas las comunidades del país, para abrir los caminos necesarios y haya la buena comunicación que se requiere; para que estén los centros de salud, las medicinas, los doctores, las enfermeras para atender a la maravillosa gente del campo; para que estén ahí las escuelas primarias, secundaria, escuelas técnicas, para que puedan asistir nuestros jóvenes; para que estén ahí, las becas que necesita cada joven para seguir adelante con sus estudios, para llegar a la educación media superior, para ir a la universidad.

Todos estos compromisos están siendo desarrollados en las mesas del diálogo que se han instaurado para sacar la nueva política pública, el nuevo modelo para atender el campo mexicano.

Informó que ahora se tiene el gran compromiso de otorgar un presupuesto -el más grande de la historia- de 117 mil millones de pesos, que van al campo mexicano en este año del 2003.

Ese prtiupuesto es más de 10 por ciento arriba de lo que fue el del año pasado, y aún en circunstancias de austeridad y de dificultad presupuestal, no vamos a escatimar recursos para el campo mexicano.

"A la gente de la ciudad, le agradezco su preocupación por la gente del campo. Es muy solidaria la postura, es de gran apoyo que la gente de la ciudad tenga este deseo de conocer lo que pasa en el campo y este deseo de apoyar a la gente del campo".

"Le digo a la gente de la ciudad: El Presidente Vicente Fox está altamente comprometido con la gente del campo y por eso todas mis visitas al país, a los estados, al interior de la República Mexicana, siempre me llevan al campo, hasta la última comunidad, porque ahí escucho, porque ahí atiendo las demandas y porque eso me permite responder a esas demandas y a esas exigencias, que muy legítimamente hacen las gentes del campo".

El compromiso, pues, es mejorar la producción, la productividad, mejorar el ingreso de las familias en el campo, mejorar el poder adquisitivo de quienes trabajan en el campo, pero también es mejorar las comunidades, mejorar el alcance del agua potable, la electrificación, los caminos y todo lo demás.

"Yo me encuentro cada día que salgo al campo, la gente me dice: ``Híjole, trabajar tanto, darle por tanto tiempo, cosechar con un gran esfuerzo y luego ir al mercado, y resulta que el precio no da para pagar los costos".

¿Qué programas tenemos para apoyar a estas 750 mil familias en ese problema, en el problema de precio de mercado?

Entiendo que estamos conectándolos directo con el supermercado, con la tienda que hace la última venta, directo la venta a los consumidores pa'quitar los intermediarios y que ellos se queden con más dinero, el productor.

O invitándolos a que pongan valor agregado, a que de hecho un poquito sean una agroindustria. Que no nada más produzcan ya en la tierra, sino lo empaquen, como es el caso del frijol. Platícame un poco de esto.

Dijo que el Programa OPORTUNIDADES, es un programa mediante el cual se entrega un dinero en efectivo a estas familias. Recuerden que hablamos de 3 millones de familias en el campo en este segmento.

Atiende a 4 millones 240 mil familias en el medio rural mexicano. Por tanto, si lo estamos haciendo bien, prácticamente todas estas familias reciben ese apoyo directo que no es gran cosa, pero que les permite atender lo más elemental que es: La nutrición y la alimentación de la familia, que es la salud y que es la educación.

Y así, por ahí van 5 millones de becas; por ahí van todo el Sistema de Salud y los Centros de Salud, atendiendo a esta población prácticamente sin costo; y ahí va un programa que ya vamos a anunciar muy pronto -muy pronto, en un par de meses- que estamos elaborando, donde queremos erradicar el hambre en el país, y queremos asegurar una dieta nutricional para todas las familias en el país.

Entonces aquí, esa es la tarea. Sin embargo, eso no dignifica mucho. Aunque es una fórmula de corresponsabilidad, la manera más digna de tener una vida de calidad es generar el ingreso por esfuerzo propio; es tener la oportunidad de trabajar, tener la oportunidad de acceso a crédito para poner en marcha un negocio. Eso es lo que dignifica.

Nosotros queremos que estos 3 millones de familias, generen su propio ingreso a través de equiparlos con habilidades, con capacidades, pero a través de asegurarles también oportunidades reales de emprender un changarro propio. Aquí nos vamos a los proyectos productivos.

Pues de mi parte, déjenme decirles que hay quienes acostumbran ver siempre la parte del vaso vacía, hay otros que siempre concentramos nuestra atención en la parte del vaso lleno. Y esto es el campo.

El campo tiene contrastes, contrastes muy fuertes, pero me refiero particularmente, en este momento, a que hay mucha gente que habla de crisis, de la enorme problemática que hay en el campo. Y todo eso es cierto y es real.

Pero también, en esta ocasión, lo que queremos ver es la gran oportunidad de replantearnos todo el modelo agropecuario en nuestro país, la gran oportunidad de replantearnos la manera en que vamos a mejorar las condiciones de vida de estos 18 ó 20 millones de mexicanos y mexicanas que viven en el campo. Y este reto es el que estamos enfrentando en este momento.

Por eso, yo lo quiero ver como la gran oportunidad, porque llevamos 71 años hablando del asunto del campo, del problema del campo.

México hizo una revolución precisamente sustentada en la situación dramática que se vivía en el campo hace ya casi 100 años y precisamente, el tema continuó debatiéndose a través de todo el Siglo XX, pero las cosas no han cambiado. Sigue habiendo problemas fuertes en el campo.

Yo creo que llegó el momento de entrarle al toro. Tenemos que hacer este esfuerzo y realmente salir con soluciones de fondo.

De mi parte, como Presidente de la República, no sólo he hecho esta convocatoria abierta, libre a la participación de todo mundo; no sólo la he hecho con la mejor buena fe del mundo -de enfrentar el problema con realidad, de poner los pies en la tierra-, sino la he hecho pensando en que el campo tiene enormes posibilidades de salir adelante, si somos capaces de hacer las cosas bien.

Y hay aquí una fórmula mágica, que es la que funciona en todo el mundo y funciona en México en muchas de sus actividades, que es la fórmula de corresponsabilidad.

Todos tenemos que hacer nuestra parte para que realmente resolvamos el problema del campo. Esa fórmula de corresponsabilidad será un instrumento poderoso.

No podemos seguir con el viejo paternalismo, con el corporativismo de organizaciones en el campo que sólo convocaban para el voto, sólo acarreaban para apoyar a los políticos.

A organizaciones orientadas a la producción, orientadas a la productividad; organizaciones que sumen esfuerzos de los campesinos para que juntos y trabajando en equipo, puedan tener mucho mejores resultados de lo que se tiene en tierras muy fraccionadas, muy pequeñas, que difícilmente dan resultado.

Si entramos con voluntad a crear un nuevo sistema financiero, crédito, ahorro accesible en cada comunidad en el campo; si atendemos la comercialización, los mercados, los precios; si hacemos todo lo que tenemos que hacer, otro va a ser el panorama.

Dejo mi compromiso público frente a todos los campesinos, los productores, los ejidatarios, los pequeños propietarios del país; a los trabajadores, a los jornaleros, a los empresarios del campo; mi compromiso de estar al lado de ustedes, de jugarles derecho, de hablarles con la verdad, de comprometer y cumplir lo que se derive de estas mesas de diálogo.

Y a la gente de la ciudad, decirle que éste es nuestro compromiso, que estamos comprometidos con la gente del campo.

Yo vengo del campo, mi familia lleva cuatro generaciones en el campo. Conocemos bien lo que es el batallar diario del campo, pero también conocemos bien de las posibilidades -¡enormes!- que tenemos de resolver este problema si actuamos con transparencia, con honestidad y con verdad.

Así, es de que invito a todos y a todas las mexicanas a que sumemos un esfuerzo colectivo, un esfuerzo de unidad, para sacar adelante a estas familias -que estamos hablando de 4 millones de familias que viven en el campo- y que tienen más las desventajas que las oportunidades.

Sumémonos, todos, pues, para cambiar esta situación y darle a todo nuestro país un mejor futuro.