Convocatoria a Pensar en Grande

 

Por LEOPOLDO ZEA

 

Hace unos días el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, recibió el premio Ricardo J. Zevada-Conacyt. Al recibirlo habló como universitario y convocó como tal a ``pensar en grande".

Pensando en grande fue que se crearon instituciones como el Instituto de Cardiología, de la Nutrición y Ciudad Universitaria.

Como universitario expuso lo que como tal debería ser la política de Estado de los gobiernos. La educación, en sus diversas expresiones, es el instrumento que tiene el Estado para posibilitar el futuro de la nación a la que representa.

Este es el papel que corresponde a la universidad como integradora de la diversidad de la gente que forma la nación.

No se puede pedir a un maestro y a un investigador universitario que generen objetos que puedan venderse.

De acuerdo con esta idea buscar en la iniciativa privada los apoyos que necesiten para cumplir su función.

Esto puede tener sentido en un tecnológico, no en una universidad. Esto es pcecisamente lo que distingue un tecnológico de una universidad.

Que sea la iniciativa privada la que se encargue de apoyar investigaciones que sirvan a sus intereses y enseñar de conformidad con los mismos.

La universidad es instrumento del Estado porque se encarga del futuro de la nación. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

Esto es pensar en grande, a nivel nacional, lo otro, es pensar con los limitados intereses del político o empresario que busca sólo ganancias.

No es que un universitario no pueda hacer política, para como universitario pensar en grande y para hacer política tendrá que ser estadista. El empresario actúa en función nacional.

El universitario como tal tiene que pensar en grande, porque grande es la responsabilidad que tiene como tal en la globalización que ha generado la diversidad de gente que forma la humanidad.

Si revisamos la historia de esta nuestra universidad encontraremos lo que en este sentido han hecho nuestros maestros: Justo Sierra y José Vasconcelos.

La globalización estaba en sus mentes y actuaron de acuerdo con sus posibilidades como universitarios. Lo que ahora se está haciendo patente no es la globalización sino su negación.

Cada uno va a lo suyo, como dominar a su gente o dominar al mundo. El empresario que sólo busca ganancia fácil, al hacerlo se va empobreciendo.

Apenas ayer, los políticos que aspiraban a dominar se justifican diciendo que lo hacían por la seguridad, la libertad y el desarrollo del mundo. Hoy son más brutales, lo hacen porque son los amos del mundo y todos deben obedecerlos.

Los universitarios, cuando no está a su alcance ser estadistas, deben expresarse siempre como universitarios denunciando toda manipulación.

Ante la amenaza lo que se hace patente es que la misma está originando más ganancias y poder a los que amenazan.

Las economías regionales se desbaratan y las compran los que amenazan. Los políticos regionales temen perder todo y piden prudencia a su gobierno para que no molesten a los que amenazan.

¿Tiene sentido que los que amenazan pasen de la amenaza a los hechos perdiendo lo que han ganado? ¡Serían estúpidos y no lo son!

De alguna manera van aplazando el cumplimiento de su amenaza. Porque si la cumplieran se quedarían, no sólo sin nada, sino fritos como amenazan freír al mundo.

Pensemos en grande. Esta es nuestra obligación como universitarios. Y como tales, exijamos que el Estado actúe también en grande porque cuenta con los medios para hacerlo.

Esperemos que el Presidente de México actúe como estadista manteniendo con firmeza la resistencia que ha caracterizado a nuestro pueblo.

Que nuestros políticos piensen como estadistas al servicio de México y nuestros empresarios como mexicanos que son. Y todos juntos resistan las amenazas.

No será fácil. Los mexicanos saben lo que es pasar de las amenazas a los hechos que siempre han enfrentado con dignidad.

La dignidad es la mejor de las armas frente a las arrogancias que ahora van más allá de los límites tolerables. Los mexicanos somos gente que no quiere quitar nada a los otros y sólo aspiran a que juntos puedan ir cada día más lejos.