A la Mitad del Foro

 

ü       Pánico de los Poderosos; de Pronto se ven Amenazados

ü       Procuración de Justicia se Hunde en Marasmo Pestilente

ü       Dócil, Derbez y su Penosa Indecisión en Política Exterior

 

Por LEON GARCIA SOLER

 

El torvo tufo del miedo se hizo presente y la torpe petulancia aldeana tropieza y se entrampa en la maraña de la intolerancia ignara que se ha enseñoreado de nuestra pobre República. La desconfianza, el desconcierto, ese volátil ánimo de los operadores financieros del mercado que tanto influyen sobre nuestra oligarquía, se vio desplazado por el pánico de los poderosos que de pronto se ven amenazados por el guardián al que asignaron la tarea de resguardar su oro y ajustarse a la nueva ortodoxia de la democracia como sucedánea del capitalismo.

En las altas esferas del capitalismo criollo, en los organismos patronales, industriales, comerciales, la coordinación empresarial, los consejos de los dueños del dinero que hicieron la simbiosis con los tecnócratas liberales y reformistas del príato tardío, desde la atalaya de los grupos de poder, bajan los lamentos que se hacen eco del ``fin del pasado" en la caída del imperio romano: ¿Quién cuida a los cuidadores? Los bárbaros a la puerta dejan su sitio a improvisadores del dejar hacer, que dejan de gobernar al amparo del verdugo de Joseph le Maistre. Que resuelvan los tribunales, repiten los dueños del dinero atemorizados por el turbulento brote de torpezas. Por la irritación imperativa del titular del Poder Ejecutivo de la Unión y la impericia impenitente de sus colaboradores.

La incontinencia verbal y la insistencia en culpar al mensajero, a los medios, a la prensa escrita en su caso, han crispado el ambiente político y configurado una visión distorsionante del proceso electoral de medio sexenio: visto, mal visto, como una elección plebiscitaria que se ha de resolver conforme a la popularidad de Fox que se refleje en las encuestas del momento. Cuidado, eso puede no únicamente dar la razón a quienes temen que la transición se congele en una alternancia corta, intermedio de medio sexenio a cargo del gran personaje mediático que sacó al PRI de Los Pinos, sino alentar ánimos aventureristas o desesperados que muevan a creer inevitable una fractura del orden constitucional. Acudieron al recurso de culpar al Congreso, a los partidos de la oposición plural, a lo hecho en el pasado y lo que no se hizo en el pasado. Y ahora, ante la terca realidad, se oye en voz presidencial el discurso victimista.

Cuidado, dicen los que vieron cómo llegó y cómo se fue la democracia del Perú: así hablaba Fujimori. Pero Vicente Fox perdió la paciencia: tras dictar orden de aprehensión y anunciar que muy `pronto sería detenido Eduardo Fernández', se exaspera por las críticas y ataques a él y su esposa por el activismo partidista y la incesante actividad política y social de la omnipresente ``señora Marta". Y desde Chiapas lanza la advertencia, que en voz de un Presidente es amenaza: ``Todos aquellos que quieren ver caer a la pareja presidencial, a todos aquellos que están esperando ver cuándo se tropieza, van a beber una sopa de su propio chocolate". Con esos truenos de Júpiter abajeño, se explica que Rosario Robles replique que ``en México no hay parejas presidenciales," que ``si Vicente Fox y Marta Sahagún se creen Maximiliano y Carlota, eso es problema de ellos".<QL>

<cf14>El Refuego de Amigos de sus Amigos<QC>

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La nuestra es una República, recordó la dirigente nacional del PRD. El rejuego de amigo de sus amigos y la obsesión de los colaboradores que insisten en que únicamente encarcelando a algún ``pez gordo" y erigiendo cadalsos para priístas en el atrio de Catedral, podrá concluir felizmente la transición en presente continuo, hacen comprensible, inevitable, que Roberto Madrazo hable de ``linchamiento" y que Manlio Fabio Beltrones reivindique la tarea de gobernar que ``no es de improvisados" dijo. Y concluyó con lapidaria descripción: ``Tenemos un Presidente de derecha que usa desplantes de religiosidad fingida y que abusa de los recursos mediáticos a su alcance". Con la crispación política y el miedo se pone en entredicho a la institución presidencial.

Y la procuración de justicia se hunde en el marasmo pestilente del orden y respeto con olor a pólvora y a incienso. El contralor Francisco Barrio señala coincidencias con el enloquecido accionar de Mario Ruiz Massieu. Algunos analistas de la sinrazón se hacen eco del desatino del de Chihuahua para decir que el clima político de hoy es ``como el del año terrible del 94". Les huele a muertos. Pero hubo alternancia en el Ejecutivo de la Unión. No nos amenaza La Sombra del Caudillo, sino el fantasma de Oliveira Salazar y su Revolución Pacífica, con los tintes oscuros de pretorianos vestidos de civil y la persistencia de los fascios en el poder al servicio de la sacristía y la sala de consejo. Sostiene Pereyra, señor procurador.

Salen de los sótanos los sayones de la política de albañal. Desde las torres de marfil del sistema financiero descienden cargos de delitos graves y de protección al delincuente, dictada por los mismos que apenas ayer señalaban con santa ira la impunidad que imperaba en el presidencialismo autoritario del príato tardío. Pero hubo cambio. Y en el tráfago del poder mediático espectacular, Eduardo Fernández, otrora titular de la Comisión Bancaria y de Valores, lanzó duras acusaciones, hizo cargos ante los micrófonos de la radio y ante el tribunal del ágora electrónica. El resto es silencio. El pasmo dio paso a una contraofensiva mediática a cargo del amigo de amigos de Vicente Fox: Lino Korrodi. Sueltos los perros del escándalo, ladra la jauría y se vive en el miedo a las persecuciones.<QL>

<cf14>Algo Trae Diego en su Mochila

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Nadie está a salvo: a Enrique Jackson le piden una y otra vez que repita lo dicho desde la tribuna del Congreso hace tres años, que diga si las fotocopias de documentos bancarios del trasiego financiero de los Amigos de Fox se los dieron en la Comisión Nacional Bancaria; y si fue a cambio de dinero: porque al que entonces llamaban napoleoncito por sus aires presuntuosos, hoy que está arraigado por la PGR, indiciado por violentar el secreto bancario y por lavado de dinero, nada más y nada menos, lo acusan de priísta que le vendió al PRI, en cien millones de pesos, las copias de los cheques de marras: de dar machetazo a caballo de espadas, pues.

Nadie está a salvo: a Diego Fernández de Cevallos lo acusa Lino Korrodi de lesa majestad por haber declarado que conoció a Eduardo Fernández y lo considera un hombre honesto. Algo ha de traer en su mochila Diego, dice Lino Korrodi, el mismo que declaró solemnemente, con dignidad ciudadana y sobriedad republicana que ``el Presidente es una gente transparente, limpia, honesta, un pan de Dios. Vicente no tiene la mínima intención de fabricar culpables". Y Lino Korrodi acusa a consejeros del IFE: ``están operados del cerebro esos cuates', dice el tamaulipeco de florido verbo y ronco pecho. Nadie está a salvo. De las miasmas del escándalo. De la reacción oficial. Nunca mejor aplicado el término reacción.

Huele el miedo y cunde el contagio. La crisis de nuestra clase dirigente amenaza destruir las instituciones que siguen de pie; corroer al Estado de Derecho que se invoca y se trastoca con irresponsable desprecio por el imperio de la Ley. The Rule of Law, la sujección de todos al imperio de la Ley, empezando por los encargados de cumplirla y hacerla cumplir. Ante todo, los depositarios de las facultades que la ley otorga y les atribuye expresamente. Repito: expresamea e; sólo así. Preocupa, asusta, indigna ver y escuchar al Presidente de la República en funciones de ministerio público; indiciar ante los reporteros de la fuente, juzgar y dictar orden de aprehensión contra ``ese personaje" que había hecho inusitada y aterradora denuncia de una ``conspiración de Estado', de abusar del poder para proteger a los Amigos de Fox, convertir a investigadores y testigos en indiciados de lavado de dinero testigos.

Duele México y es triste ver el estado de la República nuestra,icon millones en la pobreza y en el desempleo. La miseria y el tejido social deshilachado en el interior. Y afuera, en el ancho y ajeno mundo de la globalidad, la amenaza de la guerra y la vergüenza de la sumisión a la potencia hegemónica y la simulación de autonomía para seguir la pauta que dictan las encuestas. Da grima. En el nuevo orden mundial, la guerra es inminente y el imperio reclama sumisión al vecino, amigo y socio que abandonó la defensa de los principios para flotar en el limbo de la diplomacia activa y propositiva; la del injerencismo externo avalado por la legitimidad del mandato democrático recibido el 2 de julio.

El canciller Jorge G. Castañeda abandonó la errática política exterior y se refugia en la academia para despachar los asuntos de la política intimista, cortesana, desde el espacio ocupado por los amigos de Fox. El dócil señor Derbez se disfrazó de Metternich de Matehuala y toma asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para exhibir la penosa indecisión de una política exterior que hoy se sitúa al lado de Francia y al día siguiente se acomoda a la posición chilena. Junto, pero siempre un paso atrás, presa de pavor a ofender al poderoso: George W. Bush esta ``exasperado" y le dijo a Vicente Fox que ya ``es hora de estar a la altura de sus responsabilidades". Cito de la revista The Economist, biblia global de nuestros estadistas de campanario.<QL>

<cf14>El Presidente se vio Indeciso

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Vicente Fox se vio indeciso, dice el visitante Jean Chrétien a legisladores mexicanos. Y el Primer Ministro del Canadá, socio del NAFTA, vecino de nuestro vecino del norte, se dice afortunado por no estar en el Consejo de Seguridad de ONU. Vino el petulante José María Aznar y dejó una huella de servilismo que durará más que su gobierno y lastima las relaciones de México y España. Que vino a presionar a Fox, se dijo aquí y por doquier. No, hombre, declaró el petimetre de la oscura derecha que se dice del centro, yo no lo haría ni Vicente lo permitiría. Quedó el recuerdo de la mujer de César. Y la memoria de los retruécanos huastecos que se hacían eco de Séneca y del viejo Ruiz Cortines: ``En política, lo que parece, es". Ni modo ni manera, dijo Pánfilo Natera.

Porque el de Los Pinos daba bandazos y el navío se inclinaba peligrosamente a sotavento. Estamos por la paz y en contra de toda acción unilateral, decía el Presidente Fox, con agradecible apego al compromiso colectivo de Naciones Unidas. Y luego, al día siguiente, o unas horas más tarde en otro escenario, diría: La paz depende de Irak, de que se desarme Saddam Hussein, ``ese personaje que es un tirano'; hay que cumplir la resolución 1441 del Consejo de Seguridad. Capícua. El verbomotor varado y la ilusión de la política exterior activa borrada por una llamada telefónica del amigo Bush. Una que pesó en el ánimo del de Guanajuato y borró la sonrisa con la que unos días antes llegó ante escolapios y les dijo que su tardanza obedecía a que se entretuvo en hacer ``unos telefonazos" a los meros meros de la globalidad para asegurar la paz.

Castañeda atiende asuntos de los validos de Palacio y Aguilar Zinser hace como si a los prepotentes edecanes del aguerrido John D. Negroponte les importara lo qué México tenga que decir en torno de la paz. Nadie presiona; son pláticas, encuentros, intercambio de opiniones, reflexiones compartidas sobre el urgente asunto de hacer la guerra a Irak y asegurar que no use las armas de destrucción masiva, que tiene, pero aunque no fuera así, pudiera llegar a tener. Eso, señores, esa monl ental majadería, es la política del ``preemptive attack" que postula el gobierno de George W. Bush. No se trata de tomar la iniciativa en prevención de un ataque, digamos, inminente; no, lo ``preemptive" propone atacar y destruir a quien pudiera, dije pudiera, llegar a constituirse en un agresor. O, en todo caso, a quien sea evidentemente un tirano que no sólo es amenaza para sus vecinos sino para su propio pueblo.

El imperio asume la responsabilidad de señalar a esos regímenes malignos, cuna y asilo rel terrorismo indefinido e indefinible al que se ha declarado la guerra sin límite y sin final. Ni hablar, Saddam Hussein es impresentable en una sociedad democrática, o medio democrática, o que se encamine a la democracia. Washington declara dictatorial al régimen iraquí, vecino de su aliada Arabia Saudita, ejemplar democracia, seguramente. El elegante Blair y el arribista Aznar, se unen a la condena decretada; y el Macabeo abajeño dice que la paz depende de Irak, del desarme inmediato de las fuerzas del tirano. No hay presiones. Hay imprecisiones. Hay indecisiones. Sobre todo de quienes no saben de dónde vienen y, en consecuencia, no tienen idea de adónde van.

Mientras Aznar comía barbacoa en el rancho de Bush, los medios preguntaban a Ricardo Lagos si La Casa Blanca presionaba a La Moneda: la pregunta misma, es una ofensa; respondió el Presidente de Chile. En Nueva York, Adolfo Aguilar Zinser y Luis Ernesto Derbez aceptaban el papel de partiquinos, adoptaban, se adaptaban a la postura de Francia, a lo resuelto por el Presidente Chirac: no a la acción unilateral, continuar las tareas de inspección y alcanzar el desarme de Irak sin llegar a la intervención armada. Elegante postura, así fuera a la sombra de otra potencia. Francia es una de las cinco naciones que tienen asiento permanente en el Consejo de Seguridad: con voto y veto. Y Elf forma parte del consorcio petrolero galo que explota los fundos de Irak. Más de 50 por ciento del petróleo iraquí está en poder de Francia y Rusia. En concesión, en contratoar pero esos son otros veneros escriturados por el diablo, porque decir Rusia es decir British Petroleum, y tanto Rusia como Gran Bretaña tienen voto y veto en el Consejo de Seguridad.<QL>

<cf14>Manifestaciones Contra la Guerra<QC>

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Viene a cuento lo del veto, porque los de la nueva diplomacia mexicana aprobaron la resolución 1441. Resolución unánime de Francia, Rusia, China, Gran Bretaña, Estados Unidos de América y las otros nueve naciones que en ese momento compartían con México el carácter de miembros no permanentes. Coro para la Batracomaquia, diría un clásico. Pero en el mundo entero hay manifestaciones multitudinarias contra la guerra. Contra la voluntad imperiosa del unilateralismo que amenaza no sólo a Irak, sino liquidar de un golpe a la ONU y al resto de las instituciones multilaterales creadas al concluir la II Guerra Mundial, la guerra contra el nazifascismo. Estancada la segunda resolución, Chile y México sumaron sus voces: ``Pensamos que las inspecciones deben continuar...', dijo Adolfo Aguilar Zinser; ``es necesario que los miembros permanentes hagan un esfuerzo para encontrar una salida que permita el desarme pacífico de Irak', dijo Gabriel Valdés.

En el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM se reunieron antiguos cancilleres, embajadores y juristas mexicanos; mesa redonda, debate, simposio, sobre la política exterior de México ante la inminente guerra y el abandono de los principios para abrazar el vacío. Valioso, inteligente, oportuno lo dicho por todos ellos. O por casi todos, para no caer en la trampa estulta del consenso sacramentado. Frente a la interrogante angustiosa sobre el sentido del voto mexicano, a favor o en contra de la segunda resolución presentada ante el Consejo de Seguridad, Silvia Hernández diría que el gobierno de Vicente Fox ya votó en favor de la guerra al aprobar la resolución 1441, que impone a Irak la obligación del desarme inmediato o enfrentar la intervención armada de las fuerzas de la ONU.

Saber sumar es lo más importante para un político, según Lyndon B. Johnson. En el mundo de la diplomacia, en el ámbito del viejo derecho de gentes, no basta sumar los votos con que se cuenta. Ahí se impone la progresión geométrica del poder a la aritmética. Ahí, en la asimetría enorme de la geopolítica, deslumbra y apabulla la trágica percepción del poder soberano que nos descubre Giorgio Agamben en ``Homo Sacer': Soberano es aquel que puede dictar el estado de excepción. La suspensión de garantías, diríamos; imponer la voluntad unilateral de hacer la guerra a quienes ese poder soberano ha marginado de la comunidad de naciones; a quienes expulse de la sociedad internacional; a quienes declare ajenos a la civilización, capitalista y de las democracias constitucionales. Quien señale quién es tirano y quién es terrorista y le da asilo y ayuda al terrorismo.<QL>

<cf14>Sólo 9 Votos Necesita Washington<QC>

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Hay 15 en el Consejo de Seguridad de la ONU. Los Estados Unidos de América, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China son los cinco miembros permanentes que disponen de voto y tienen derecho a veto. Alemania, Angola, Bulgaria, Camerún, Chile, España, Guinea, Pakistán, México y Siria son los diez que ocupan los llamados asientos rotativos. A votar, a decidir si la ONU hace o no la guerra a Irak. Estados Unidos, Gran Bretaña, España y Bulgaria han manifestado anticipadamente su voto en favor de la guerra. Francia, China, Rusia, Alemania y Siria, en contra. Pesa sobre Angola, Camerún, Chile, Guinea, Pakistán y México la responsabilidad de sufragar y definir el resultado. Nueve votos necesita Washington para alcanzar la mayoría en el juego de birlibirloque de los cinco poderosos que van a votar, sin que uno solo de los que se oponen al designio guerrero unilateral vaya a vetar.

Francia está en contra; votará por no adoptar la propuesta de la segunda resolución presentada por Gran Bretaña y España, patrocinada por Estados Unidos y aceptada, adoptada ya abiertamente por Bulgaria. También la aceptarán, pero todavía no lo hacen expresamenue, Angola, Camerún y Guinea. Pakistán es nación islámica, pero no hay quien asegure que votará en contra como lo hará Siria. Sobre Chile y México recae el recuento de los que saben contar y saben imponer el peso de sus votos, sin necesidad de comprometer el de su veto. Francia vota; pero no veta; Rusia amagó con usar su veto, pero va a votar y no va a vetar; China vota y no veta, porque no le importa el color del gato con tal que atrape inversiones. Son cinco: dos votos a favor, tres en contra. Ni un solo veto. Con razón reclama Ricardo Lagos desde el Cono Sur: asuman su responsabilidad las grandes potencias, no quieran hacerla recaer sobre los pequeños y débiles.

Mala hora esta. Y el turbio tufo del miedo se hizo presente. Sostiene Pereyra, señor procurador. Y yo, y tantos otros mexicanos que vimos llegar el sufragio efectivo y hacerse efectiva la voluntad de cambio que sumó el voto útil al voto de la derecha, para depositar el Supremo Poder Ejecutivo de la Unión en un solo individuo... en Vicente Fox Quesada. Junto a ese mandato vino el del reconocimiento a la pluralidad. Y la sorpresa de un Congreso fuerte, de la separación de poderes y la consolidación de las instituciones políticas sin las cuales no hay democracia posible. Tal como no hay libertad sin ley. Sí, estado de Derecho. Pero, sobre todo, el imperio de la Ley. Y hoy impera el miedo. Pereyra sostiene...

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