Reapareció Ayer Francisco Labastida

 

El PRI, Como en su Mejor Epoca

 

Por ALFREDO CAMACHO OLIVARES, enviado

 

PACHUCA, Hgo., 4 de marzo.- Con la asistencia de sólo un ex Presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado, y la reaparición de Francisco Labastida Ochoa, el PRI mostró ayer que aún conserva fuerza, articulación y poder de convocatoria. Lo daban por muerto. No fue así. En la celebración de su LXXIV aniversario, el Revolucionario Institucional manifestó cohesión, orden, disciplina.

Listas para la contienda electoral del domingo próximo en el Estado de México, las fuerzas vivas del tricolor coincidían en asegurar que "somos muchos y seremos más". Y ahí estaban los sectores obrero, campesino y popular, esos que hicieron historia por más de 70 años, encabezados por su directiva priísta.

Un clima de poder cobijó la reunión, la fortaleció. Hubo saludos, encuentros, reconciliaciones. El ambiente obligaba a los comentarios. "El PRI es un partido responsable, sobre todo porque somos el instituto con más gobernadores, mayor número de alcaldes y con la mayoría de senadores y diputados en el Congreso de la Unión", señalaría Beatriz Paredes Rangel.

Como en sus mejores tiempos, el PRI se vistió de manteles largos para celebrar un aniversario más de su fundación; más de 10 mil de sus correligionarios acudieron a la capital de esta entidad -donde el regio marco sirvió para inaugurar la nueva sede del priísmo hidalguense- en un ambiente festivo que incluyó globos y papelitos tricolores, cohetones, música de banda y tambora; la directiva priísta, en voz de Roberto Madrazo, sentenció: "Ante la desigualdad en que viven 53 millones de mexicanos, nuestro compromiso con el país está más vigente que nunca y regresaremos a Los Pinos en 2006".

La magna fiesta partidista dio pauta a la reaparición de connotados militantes que estuvieron ausentes en los primeros actos públicos estando ya como líder nacional el tabasqueño; por ahí se dejaron ver Francisco Labastida Ochoa, Beatriz Paredes y hasta el ex Presidente Miguel de la Madrid, que se dio tiempo para declarar: "A dos años del arribo de Fox al gobierno, hay una desigualdad social en el país y esa es la principal causa de inseguridad y descontento en toda la nación. Supieron despertar la esperanza, pero no llegaron al corazón con los hechos... Como economista puedo asegurar que la economía nacional está parada y al borde de un colapso".

Pero también hubo notorias ausencias que no pudieron ser justificadas por nadie. Ni Roberto Madrazo ni Elba Esther Gordillo -que en todo momento estuvieron acompañados por el gobernador anfitrión, Manuel Angel Núñez Soto- pudieron dar respuesta a la interrogante de los medios de comunicación ante la inasistencia de personajes del tricolor como los gobernadores Arturo Montiel, José Murat y Patricio Martínez, que sin duda son claves en la Conago; tampoco apareció Emilio Gamboa o Fidel Herrera.

No obstante, la élite priísta se hizo presente con otros de sus dinosaurios como Leonardo Rodríguez Alcaine, Carlos Romero Deschamps, Manlio Fabio Beltrones, líder de la CNOP; Heladio Ramírez, secretario general de la CNC; el senador Joel Ayala, dirigente de la FSTSE; María de los Angeles Moreno, Rafael Corrales Ayala, Mario Moya Palencia, Adolfo Lugo Verduzco (que desde un prestigioso hotel de Pachuca siempre acompañó a su gran amigo Miguel de la Madrid); Guillermo Rosell de la Lama; así como Emilio Chuayffet, José Antonio González Fernández, Gustavo Carvajal Moreno, Diódoro Carrasco Altamirano, Romárico Arroyo, Rafael Rodríguez Barrera, Enrique Jackson, Mariano Palacios Alcocer, Jorge Schiaffino, además de los gobernadores René Juárez Cisneros (Guerrero), Manuel Andrade (Tabasco), Fernando Moreno Peña (Colima), Joaquín Hendricks (Quintana Roo), Miguel Alemán (Veracruz), entre otros.

Pero como de costumbre, robaron cámara unos cuantos; los temas del día ineludibles jalaron los reflectores hacia Romero Deschamps, porque el Pemexgate aún no se acaba, aunque Enrique Jackson dijo que "ya se hicieron bolas". O Guillermo Rosell, que le externó al líder petrolero: "Te felicito. ¡Qué bueno que te fajaste los pantalones, tienes muchos...!"

Y mientras la cúpula priísta inauguraba la regia sede del priísmo hidalguense, con el tradicional corte del listón que corrió a cargo de Madrazo, Elba Esther y Manuel Angel Núñez Soto, en la explanada aledaña del edificio -que se dice costó cerca de 70 millones de pesos y para ello contribuyeron trabajadores del gobierno estatal con 10 por ciento de sus percepciones-; la fiesta ya estaba en grande.

Las bandas de música y las tamboras armaron tremendo ambiente. El Huapango de Moncayo se dejó oír por todos los rincones del lugar, mientras por el sonido local se enumeraba la llegada de los invitados a la fiesta partidista.

Las pancartas anunciaban la participación de los diversos municipios de la entidad; de la CNC, de la CNOP, de la FSTSE, del SNTSS, así como de otras organizaciones de algunos estados como Zacatecas, Chihuahua, Tamaulipas y Tabasco.

El tema del ex presidente de la CNByV, Eduardo Fernández, fue abordado en pláticas de pasillo por Diódoro Carrasco, Manlio Fabio Beltrones y Heladio Ramírez. De lo más comentado fue el gran saludo que propinó la ex líder del magisterio Elba Esther a su amigo Francisco Labastida Ochoa, que comenzó desde lejos con un guiño del ojo derecho, luego una reverencia con la diestra y hasta con una sacadita de lengua; posteriormente, cuando se encontraron de frente, fue un caluroso abrazo.

Los ex presidentes del Comité Ejecutivo Nacional del PRI estuvieron sentados juntos, al igual que ex gobernadores de Hidalgo: ahí dimos cuenta de Adolfo Lugo Verduzco, Humberto Lugo Gil, Guillermo Rosell de la Lama, José Murillo Karam y con ellos Miguel de la Madrid y Francisco Labastida Ochoa.

En otro grupo vimos a Manuel Añorve, José Antonio Rojo García de Alba, presidente priísta en esta entidad y a quien se le reconoce como el impulsor del proyecto de la nueva sede partidista hidalguense. Mariano Palacios Alcocer en amena charla con Manuel Andrade.

El LXXIV aniversario del PRI sirvió de marco para entregar el reconocimiento del priísmo nacionhal a distinguidos militantes. El general Alfonso Corona del Rosal fue motivo de un homenaje post mortem, en tanto que en vida se le otorgó senda medalla a don Francisco Galindo Ochoa, por sus 70 años de militancia en el Revolucionario Institucional; el galardón fue recibido por sus hijos Francisco, Antonio, Arturo, María Elena y Ernestina.

Otros priístas que vimos en el acto fueron: José Angel Gurría, Pedro Ojeda Paullada, Guillermo Cosío Vidaurri, Humberto Celso Delgado, Guillermo Jiménez Morales, Carlos Jiménez Macías, Luis Martínez Villicana.

Integrantes del contingente de la CNC, al costado izquierdo de la explanada, entre ellos el veterano priísta Pedro Lino Arellano (desde 1945 es militante),  no resistieron las ganas de expresar: "¡Hasta parece el destape de un candidato a la Presidencia; como en los buenos tiempos!"

La fiesta conmemorativa tricolor cerró con broche de oro al rendir tributo a las nuevas generaciones de priístas que contrastaban con los viejos dinosaurios que ya pintan canas.

El Himno Nacional se entonó con todos de pie y así se refrendó una vez más el compromiso del Revolucionario Institucional de cara al porvenir: "Celebremos este aniversario con la convicción de construir el futuro de un México mejor".