VIA PUBLICA

MUJER.0 Celebramos el Día Internacional de la Mujer. Empero, tal fasto tiene mucho de hipócrita. Exaltamos a la mujer. Le rendimos homenaje. Pero no la respetamos.

VICTIMA. De hecho, en nuestro país, la mujer -niña o adulta- es víctima principal de la violencia intrafamiliar, tan acusada en todos los estratos sociales.

NIÑOS. Señálese que amén de las niñas, también los niños son destinatarios centrales de maltratos por parte de adultos -hombres y mujeres- en las familias mexicanas.

MITAD Según estadísticas confiables, en México 50 por ciento del total de la población femenil es víctima de alguna forma de violencia en la familia.

GOLPES. La violencia intrafamiliar no se representa únicamente en golpizas, insultos, discriminación. No. También se representa en otras formas igual de terribles.

DIGNIDAD. Se representa en humillaciones. En Atentados a la dignidad, a la integridad física y moral de la mujer. En agravios a la inteligencia y a la sensibilidad femenina.

INCESTO. Tambi´rn se representa en ultrajes. En oprobio. En deshonra. Caso en punto: la frecuencia de los casos de incesto, en perjuicio, inclusive, de ni¤as indefensas.

EXPLOTACION. De igual manera, la violencia intrafamiliar se representa en la explotaci¢n laboral de ni¤as y adultas y, en un sentido m s amplio, de ni¤os.

SALARIOS.<nm> Mal pagadas, las mujeres mexicanas sufren discriminaci¢n laboral -social y cultural- y conculcamiento de sus derechos en materia de salarios y prestaciones.

ASESINATOS. Pero lo que m s emblematiza esa victimizaci¢n de la mujer es el lacerante, conturbador y dram tico caso de los asesinatos en Ciudad Ju rez, impunes en su mayor¡a.

IMPUNIDAD. Esa impunidad describe por s¡ misma la naturaleza de la cultura del proverbial machismo mexicano, la cual permea al aparato de justicia y seguridad p£blica.

PRIORIDAD. Llegar al fondo de esos cr¡menes no es, por tratarse de mujeres -y, por a¤adidura, de humildes mujeres obreras de las maquiladoras-, una prioridad para el Estado.

RIQUEZA. Dígase que la riqueza de M‚xico d‚bese en no poca monta al esfuerzo de la mujer. Pero es la que m s padece la aguda desigualdad en la distribuci¢n de esa riqueza.

CULTURA. La violencia en agravio de la mujer es un problema social, cultural, pol¡tico e inclusive econ¢mico grave. Empezar a resolverlo es imperativo estrat‚gico.

ffernandezp@terra.com.mx