Cada Mexicano Debe 7 mil 720 Pesos de Rescate Bancario: Méndez

 

Se Destinaron 40 MMDP Para Servicio de Esta Deuda

 

ü       CMA ni Aeroméxico se Venderán en 2003

ü       Seguro de Depósito, Perspectiva Clara

 

 

Por SALVADOR MACIAS PAYEN

 

Sólo por el rescate bancario, cada mexicano nace debiendo 7 mil 720 pesos, a partir de los llamados "errores de  diciembre". En este contexto, el año pasado el Gobierno Federal destinó más de 40 mil millones de pesos al servicio de esta deuda que asciende al último día del 2002 a 772 mil millones de pesos, reveló Julio César Méndez Rubio, secretario ejecutivo del Instituto de Protección al Ahorro Bancario. Por intereses devengados se han cubierto cerca de 60 mil mdp.

Sin embargo, precisó que hoy por hoy el sistema bancario dméstico se encuentra sólido y difícilmente podría suceder una crisis con los ahorros de los conacionales como la que se sucediera hace nueve años y que obligó a la creación del tristemente célebre Fobaproa.

En EXCELSIOR, en el marco de su 86 Aniversario, hoy, el funcionario explicó que poco a poco se ha ido consolidando el seguro de depósito mediante el cual se da certeza a los ahorradores. Y de presentarse algún eventual problema, las inversiones están protegidas.

Y es que haciendo sumas, detalló, cada mexicano debe 7 mil 720 pesos pero en términos reales es una cantidad mayor año con año en términos nominales, pero en términos reales el monto de esos débitos se ha ido reduciendo. Este ejercicio, por ejemplo, debemos 2.3 por ciento menos frente a lo registrado al cierre del 2001.

Al referirse a la venta de activos como es el caso de Cintra que congrega a las firmas aéreas Mexicana y Aeroméxico, reconoció que no se podrán vender en el 2003 porque el escenario de guerra y el terrorismo que afecta al mundo desincentiva a los empresarios del sector.

Ante directivos, reporteros y articulistas de esta casa editorial, Julio César Méndez señaló que el año pasado en términos de recuperaciones por venta de activos, el IPAB no alcanzó la meta de 18 mil millones de pesos y sólo alcanzó los 14 mil 500 mdp, derivado de dos razones:

El primero, porque, precisamente, no se vendió Cintra; y en segunda instancia, porque no hubo una serie de ventas de cartera que re tenía programada el año pasado. Las condiciones del mercado no lo permitieron.

"Lo que pasó es que la compra de cartera se debilitó y se estaban pagando precios muy bajos por lo que no se asignaron, además de que hubo una serie de consideraciones legales en donde básicamente en los bancos intervenidos hubo procesos de embargo, en varios de los juicios en donde el IPAB no pudo destrabarlos para continuar con los cuatro procesos de venta", indicó.

Sin embargo, insistió el responsable administrativo de este organismo que pese a no haber cumplido con lo planeado para 2002, la deuda del instituto bajó 2.3 por ciento en términos reales, en comparación del ejercicio anterior.

Estableció más adelante que cuando se creó el IPAB el costo de su deuda ascendía a 16 por ciento del PIB (calculado entonces en los 600 mil mdp) y hoy se ha logrado reducir a 12.1 por ciento.

Méndez Rubio explicó que desde la creación de esta entidad, en 1997, una de las directrices que se tomó fue tratar de mantener en términos reales esta deuda. Y se ha logrado, subrayó.

En este sentido, los ingresos del IPAB provienen básicamente de tres fuentes: la primera son las cuotas que los bancos pagan al instituto; la segunda son las recuperaciones de los activos; y la última son los recursos fiscales que la Federación otorga vía presupuesto y que se discute en el Congreso de la Unión año con año.

Al cuestionarle sobre si México cuenta con un sistema bancario estable, el funcionario refirió que hoy más que nunca el sistema se encuentra bastante sólido: "Todos los indicadores que tenemos así lo sustentan; por un lado el Indice de Capitalización es de los más altos del mundo; el rendimiento sobre el capital está en términos positivos mejor que en cualquier año", sostuvo.

No obstante, resaltó las carencias que aún tiene el sistema financiero y bancario en específico, como es la falta de crédito, pero previó que la nueva Ley de Garantías al respecto le dará mayor claridad a todo el proceso en el otorgamiento de financiamiento.

- ¿Se habla que el IPAB casi casi ha rematado los bienes asegurados con tal de venderlos?

- No es necedad -respondió-, por parte del Instituto el vender rápidamente todos sus activos. Lo que se busca es encontrar los mejores términos de recuperación; sin embargo, el mercado es el que pone precio por un lado, y por otro es también hablar de qué tipo de activos y cuál es la calidad de los que se tienen.

En el caso de los inmuebles, abundó quien ha estado en el sector público toda su carrera profesional, se venden al valor de avalúo, pero también depende mucho de cómo esté el mercado respectivo. Entonces "no es que sea necedad del IPAB venderlos. Una de sus responsabilidades es obtener el mejor precio por los activos, pero siempre los activos que se tienen no son los mejores que se le pudieron haber dado".

Interrogado sobre el problema derivado de los señalamientos del ex presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Eduardo Fernández, y su inevitable politización, el funcionario acotó:

- En términos de información no nos han requerido ninguna. Creo que todo el rescate se ha venido resolviendo poco a poco y esto se va a valorar en términos de la propia ley, de los primeros programas que en su momento se instauraron.

Por un lado, recordó Méndez, está lo del Artículo V Transitorio (de la Ley del IPAB) que son los programas de capitalización y compra de cartera, es un tema que está pendiente y que se refiere a la Auditoría Superior de la Federación en donde los bancos que están amparados, han presentado una serie de imformación al propio juez a efecto de que desahogue el tema.

Ese proceso sigue su curso ahí y lo que está pendiente son tres revisiones que el IPAB ha solicitado que es precisamente el motivo del amparo de los bancos y esto -una vez resuelto el fondo del asunto- nos debería llevar al intercambio de los pagarés del Fobaproa por los del IPAB.

Por otra parte, abundó, se tiene lo que es el caso de lo considerado en el VII Transitorio de ese ordenamiento; es decir, donde estaban los bancos intervenidos. "El año pasado terminamos de recibir todas estas instituciones, de hecho dos están en proceso de concurso mercantil.

Finalmente, queda el caso de lo que ampara el IX Transitorio, en donde se encontraban algunos procesos inacabados por parte del Fobaproa y que correspondía al IPAB en todo caso, evaluar, auditar y en su caso, concluir. Ahí estan los casos de lo que fue Bancrecer, Promex y el Banco de Atlántico.

Otro de los grandes temas, agregó, son los activos que el IPAB tiene y que añoayon año se han vendido. En el 2002 significaron recursos del orden de los 14 mil 500 mdp.

En todo el proceso se han enajenado bienes y cartera por poco más de 75 mil mdp. "Es una cifra relevante y todavía quedan activos por vender, algunos muy visibles como es el caso de Cintra y este esfuerzo tendrá que continuar", señaló.

En ese sentido, indicó que los bancos mencionados han regresado al sistema financiero y son procesos que ya concluyeron. El único pendiente es el V Transitorio que es el programa de capitalización.

SEGURO DE

DEPOSITO

Julio César Méndez aseveró que uno de los puntos más sobresalientes que el IPAB ha impulsado como parte de su mandato de ley es el correspondiente al llamado Seguro de Depósito donde los propios ahorradores tienen una perspectiva mucho más clara de sus dineros y están asegurados. Hoy en día, todas las instituciones tienen las coberturas que les marca la legislación lo que da mayor solidez a todo el sistema.

En este sentido, dentro de las funciones del IPAB hay dos muy marcadas: la citada del seguro de depósito, lo que da certidumbre tanto a los ahorradores como al sistema financiero en términos de darles solidez.

Y lo que sí tiende a desaparecer es todo lo que ha sido el costo del rescate bancario, en donde abarca todo lo que es la recuperación de estos activos que es otra de las funciones que el propio Instituto tiene y que se ha venido cumpliendo desde el inicio de su gestión.

Porque la idea es disminuir la señalada deuda a través de las ventas de activosud en esa medida que cada día gravite menos en los ingresos de todos los pagadores de impuestos que somos nosotros y por lo tanto "que cada vez nos pegue menos en el bolsillo".

- Como en otros tiempos se dijera de la pública, ¿la deuda del IPAB está condenada a ser deuda eterna?

- Yo no creo que sea deuda eterna. Insisto, se ha venido disminyendo porque desde el punto de vista de las deudas públicas sí dependen mucho del manejo prudencial que el propio gobierno vaya haciendo de sus finanzas públicas y del manejo de la deuda; pero por lo general los gobiernos intentan que sea cada vez menos sobre el PIB.

En ese sentido, ese es precisamente el manejo de la deuda del IPAB: que cada vez sea menor a lo mejor dentro de 10 años, cuando celebremos el 96 aniversario de EXCELSIOR, a lo mejor lo que hoy representa el 12 por ciento del Producto, pueda estar ya en el 4 por ciento. (pero todo) esto depende de muchas vairables, al menos en estas condiciones.

Por lo pronto, si se pone en consideración que de la deuda de 772 mil mdp se cubre una tasa de Cetes más 0.8, hablaríamos de intereses devengados de un 8 por ciento sobre el total de esa deuda, lo que significaría alrededor de 60 mil millones de pesos de intereses devengados. Pero también ha habido pagos de principal.

Y dijo que todos los recursos que recibe el IPAB, excepto un 25 por ciento, a lo que se dedica es a darle servicio a la deuda. No hay otro propósito: por un lado la conformación del Fondo de Protección al Ahorro Bancario y por otro, pagar los gastos administrativos inherentes al propio Instituto, siempre en el marco de la ley.