EL EJE, LISTO PARA ATACAR

REPELEREMOS LA INVASION

 

*No Acataremos Ordenes; se

Preparan 280 mil Soldados

 

NORTE DE KUWAIT, 18 de marzo (Reuters, DPA, ANSA y AP).- Las tropas de Estados Unidos estacionadas en el desierto kuwaití realizaban hoy los preparativos finales para una invasión a Irak, después de que el gobierno iraquí rechazara el ultimátum de Estados Unidos para que el Presidente Saddam Hussein partiera al exilio y declarara que el país está listo para confrontar una invasión.

La televisión estatal iraquí mostró a Hussein vestido de uniforme militar, mientras presidía una reunión de su Gabinete, durante la cual se enfatizó que ``Irak y todos sus hijos están listos para confrontar la agresión de los invasores y repelerlos".

Un comunicado emitido después de la sesión, indicó que ``Irak no escoge su senda por órdenes de un extranjero y no escoge a sus líderes según los decretos de Washington, Londres o Tel Aviv, por la voluntad del gran pueblo iraquí".

En tanto, el Vaticano dijo hoy que los países que decidan atacar a Irak sin un consenso global serán responsables ante Dios y la historia, dejando en claro que el Papa Juan Pablo II no apoyará sus acciones.

"Aquellos que decidan que todos los medios pacíficos que contempla la ley internacional se han agotado, asumen una gran responsabilidad ante Dios, sus conciencias y la historia', dijo el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls.

En el desierto kuwaití, algunos soldados estadunidenses se levantaron a la 1:30 de la madrugada para desmantelar tiendas de campaña y empacar equipos bélicos, con las órdenes de moverse a otra posición y estar listos para iniciar un inminente asalto a Irak.

Soldados vestidos de uniformes de combate, con sus equipos personales al lado, revisaban fusiles de asalto, ametralladoras y granadas de mano, con rostros serios y concentrados.

Las tropas lucían confiadas y algunas unidades se mostraban ansiosas de comenzar la invasión, tras varias semanas de incomodidades en el inhóspito desierto de Kuwait, metidos en tiendas de campaña, con altas temperaturas y azotados por tormentas de arena.

"Por fin vamos a alguna parte. Vamos a la guerra', dijo el sargento Robert Vennebush, miembro de una unidad de ingeniería del ejército.

Cerca de 280.000 soldados estadounidenses y británicos están estacionados en la región, listos para entrar en acción.

Mientras tanto, fuentes del Pentágono informaron que algunas de las unidades del ejército iraquí, desplazadas en el sur de Irak, podría rendirse sin combatir, confirmando así un artículo del diario The Washington Post en el sentido de que los comandos militares de Estados Unidos están preparándose a negociar ``acuerdos de capitulación" con los comandos iraquíes.

Según las mismas fuentes, estas unidades militares estarían dispuestas a deponer las armas, además de que permanecerían acuarteladas para evitar convertirse en prisioneros de guerra.

Por otra parte, un portavoz del Ministerio de Defensa francés confirmó que si Saddam Hussein recurre al uso de armas químicas o biológicas contra las tropas norteamericanas y británicas, ``Francia podría rever su posición" e incluso ``poner en funcionamiento medios militares".

El vocero, que precisó las declaraciones a la CNN del embajador francés en Estados Unidos, Jean-David Levitte, recordó las declaraciones de ayer del canciller Dominique de Villepin: ``Si se presenta una crisis nueva, no previsible hoy, como el uso de armas químicas o biológicas de parte de Irak -señaló-, Francia estará junto a Estados Unidos y Gran Bretaña, para dar su solidaridad".

Mientras tanto, ante la inminencia de la guerra, se intensificó el éxodo de refugiados provenientes de las ciudades iraquíes de Mosul y Kirkuk hacia la frontera con Turquía, al tiempo que los apesadumbrados inspectores de armas de Naciones Unidas partían rumbo a Chipre.

n Bagdad, los asustados iraquíes se resignaban a su tercera guerra en apenas dos décadas y se dedicaban a almacenar alimentos y otros artículos de primera necesidad.

 

 

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