Inicia “el Desarme de Hussein y la Liberación de su Pueblo”

 

Sólo Aceptaremos la Victoria: Bush

 

WASHINGTON, 19 de marzo (AP y DPA).- Las fuerzas estadunidenses han iniciado un ataque contra "blancos militares circunstanciales" en Irak, anunció el Presidente George W. Bush este miércoles por la noche.

Describió la acción como la salva inicial de una operación para el "desarme de Irak y la liberación de su pueblo".

"Ahora que el conflicto ha empezado, la única forma de limitar su duración es aplicar una fuerza decisiva", dijo Bush en un mensaje a la nación. "No aceptaremos otro resultado que no sea la victoria".

"Estados Unidos y las fuerzas de coalición se encuentran en las fases militares iniciales para desarmar a Irak, y atacar bajo mis órdenes", agregó.

El Presidente habló cuando unos 300,000 soldados estaban emplazados alrededor de Irak, listos para lanzar un feroz ataque que derroque al dictador iraquí y capture cuando arma de destrucción masiva.

"A una orden mía, las fuerzas de coalición han empezado a atacar blancos de importancia militar circunstancial para socavar la capacidad de guerra de Saddam Hussein", dijo. "Estas son las acciones de apertura de lo que será una campaña amplia y concentrada".

Como lo ha expresado muchas veces, Bush declaró que Estados Unidos "no tiene otra ambición en Irak que no sea la de eliminar una amenaza. Nuestras fuerzas estarán de regreso tan pronto como hayan cumplido su misión".

Los ataques comenzaron con misiles crucero Tomahawk y bombas de precisión lanzadas por los Nighthawks F-117, los aviones de combate de sigilo de las Fuerzas Armada, dijeron fuentes del ejército.

Bush se dirigió a la nación unas dos horas después de que concluyera el ultimátum perentorio que dio a Saddam Hussein el lunes para abandonar Irak con su familia o afrontar un ataque militar.

Minutos antes del mensaje de Bush, su portavoz Ari Fleischer dijo que "las etapas iniciales" del desarme del régimen iraquí habían comenzado.

Mientras hablaba Fleischer era de madrugada en Bagdad, y allí se escuchaba fuego antiaéreo y explosiones, junto con alarmas antiaéreas.

En un día de tensa espera, Bush explicó al Congreso por qué se aprestaba a lanzar el ataque preventivo más imponente de la historia norteamericana.

El Presidente permaneció fuera de la luz pública, incluso al cumplirse el plazo de las 20 (0100 GMT del jueves) impuesto a Saddam Hussein para abandonar el país o enfrentar la guerra.

"El pueblo de Estados Unidos está listo para desarmar a Saddam Hussein. Entiende lo que está en juego. Las fuerzas militares están listas. La nación está lista y la causa esstusta", declaró Fleischer.

Después de una nueva reunión con funcionarios del Pentágono y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, Bush cenó y pasó a la sala de estar con la primera dama, Laura Bush, cuando llamó su jefe de gabinete, Andrew Card. Card informó al Presidente que los agentes de inteligencia no tienen noticias de que Saddam hubiera partido de Irak.

Horas antes, Fleischer había empezado a hablar de las sombrías realidades de la guerra al indicar que la nación debería prepararse "para la pérdida de vidas".

El Mandatario señaló que más de 35 países están brindando un apoyo sustancial a esta campaña. "Cada nación ha elegido cómo compartir este deber de servir a la defensa común", afirmó.

Bush acusó al Presidente iraquí de querer perpetrar una "atrocidad" contra su población y aseguró que las fuerzas de coalición harán todos los esfuerzos posibles para evitar que los civiles inocentes sean dañados.

En esta línea, el mandatario estadunidense manifestó su determinación a continuar esta guerra hasta obtener el éxito, para lo cual -enfatizó-, se requieren "fuerzas decisivas", sin términos medios.

Asimismo, dijo que recurrió con reticencia a la guerra, pero consideró que era la única alternativa. "Nuestras fuerzas regresarán a casa tan pronto como terminen su tarea", agregó.