Excedente Petrolero, a Infraestructura Agrícola

 

ü       Oferta Formal del Gobierno Federal a los Productores Agropecuarios

ü       Programa de Ampliación y Mantenimiento Rural, Caminos y red Hidráulica

 

Por ADOLFO SANCHEZ VENEGAS

 

Al iniciar de manera formal las negociaciones para el Acuerdo Nacional para el Campo, el Gobierno Federal propuso a las organizaciones campesinas aprovechar los excedentes de los recursos petroleros para instrumentar de modo conjunto con las autoridades estatales, un programa emergente de ampliación y mantenimiento de la infraestructura rural, como la red de caminos rurales y alimentadores o la red hidroagrícola.

Además, se buscará impulsar negociaciones con Estados Unidos y Canadá para establecer diversos esquemas de cooperación mediante acuerdos complementarios al TLCAN que contengan diversas acciones, entre ellas, buscar mecanismos de financiamiento para la modernización de las unidades de producción agropecuaria, con el objetivo de reducir las asimetrías y fortalecer las ventajas comparativas.

También, indicó, se pretende analizar y financiar una política de precios, apoyos y subsidios equitativos dentro del ámbito del tratado, para el sostenimiento de los mercados y la integración eficiente de los corredores de exportación; promover alianzas trilaterales entre las organizaciones de productores y empresas agroindustriales; crear un fondo de cooperación trinacional destinado a impulsar los procesos de investigación y transferencia de tecnología en el medio rural.

En el texto de 35 cuartillas la administración foxista se comprometió a garantizar costos competitivos en insumos como diesel, energía eléctrica y fertilizantes, durante cinco años fiscales con respecto a lo que pagan los productores de los países socios del Acuerdo Comercial.

Indicó que en el caso particular de las tarifas eléctricas se publicará un nuevo acuerdo que establezca la nueva política tarifaria para el sector agropecuario para el periodo 2003-2006, en tanto en el caso del diesel agropecuario se agilizará el acceso de los productores a este programa.

Asimismo, dijo que se buscará la reorganización así como el alineamiento de los programas dirigidos al campo, para eficientar el uso de los recursos presupuestales, humanos y materiales.

Otro punto sobresaliente de la propuesta gubernamental es que se pretenden impulsar reformas a la Ley de Comercio Exterior para defender el mercado interno.

Para sacarle el máximo provecho al TLC, el Gobierno Federal fomentará alianzas trilaterales entre las organizaciones de productores y empresas agroindustriales. Crear un mecanismo de certidumbre multianual que garantice a productores de granos y oleaginosas un ingreso "objetivo" durante cinco años fiscales, en aquellas regiones que afrontan problemas de comercialización.

Ofreció apoyos económicos multianuales a ganaderos por cada vientre en edad reproductiva durante el periodo 2003-2006. Agilizar la operación de la nueva Financiera Rural a partir de julio, la cual brindará sus servicios a través de Sociedades Financieras, Populares, Cooperativas de Ahorro y Préstamo, y Uniones de Crédito, mientras tanto Banrural continuará otorgando créditos.

En el texto el gobierno foxista dijo que buscará crear una Oficina de Inteligencia Comercial en la que participen los propios productores, la cual detectará la competencia desleal del exterior y apoyará a los productores nacionales en los procesos de denuncias por dichas prácticas.

Adicionalmente a los programas de Oportunidades e IMSS-Oportunidades, agregó, se garantizará el acceso a servicios básicos de salud a la población rural y se promoverá la afiliación de jornaleros y otros asalariados del campo a los esquemas de aseguramiento social.

Ampliar la oferta de servicios de salud en el campo, garantizando el abasto de medicamentos, insumos y equipo básico, así como rehabilitando Hospitales comunitarios y mejorando la vigilancia epidemiológica.

En el documento, dividido en tres apartados, la Administración Federal reconoció que es urgente la reforma estructural del campo mexicano en el marco de una política de Estado.

Además, indicó, se requiere de acciones urgentes de activación e impulso al sector, en concertación con los distintos actores.

El sector campesino tiene un acendrado arraigo a la tierra y demanda una mejora sustancial en su nivel de vida a partir de un mayor acceso a las oportunidades de desarrollo personal y comunitario y de una justa retribución por su trabajo.

Hizo notar que el campo mexicano presenta un gran mosaico étnico-cultural-político y socioeconómico con una enorme biodiversidad que debe ser atendido de manera integral, pero también específicamente, en reconocimiento a sus particularidades.

La solución a la problemática del campo, subrayó, debe ir más allá del sector agropecuario, pesquero y forestal, para considerar una visión integral del desarrollo rural con una gama de alternativas económicas para la diversificación del desarrollo rural.

Consideró que es necesaria una política de transición por parte del Estado para acompañar a la producción agropecuaria de manera complementaria y subsidiaria, ante el desmantelamiento de las entidades y organismos dedicados a la atención de campo y la apertura comercial que vienen ocurriendo desde mediados de la década de los ochenta.

Históricamente, agregó, las políticas públicas han carecido de visión estratégica de largo plazo y la acción de gobierno ha sido dispersa y desarticulada.

Existe, dijo, un gran deterioro de los recursos naturales, tanto renovables como no renovables, por factores de sobreexplotación, falta de tecnología adecuada y escasa valoración social de las repercusiones a mediano y largo plazos de este deterioro.

La organización con fines productivos es escasa y la gran mayoría de los pequeños productores en situación de minifundio, enfrentan las condiciones de mercado en una posición sumamente desventajosa.

Apuntó que la globalización de los mercados y la integración en bloques comerciales regionales son procesos mundiales de los cuales México no puede sustraerse.

En el caso del TLCAN, insistió, se deben impulsar con nuestros socios comerciales diversos esquemas de cooperación mediante la celebración de acuerdos complementarios que coadyuven a superar las asimetrías existentes de nuestros sectores rurales.

No obstante, comentó, en dichos procesos es imprescindible también reconocer la decisión de algunos países de destinar cantidades importantes de recursos económicos en apoyo a sus productores agropecuarios, forestales y pesqueros, por lo que se hace necesaria una defensa abierta y decidida de los productores, en la cual estén también incluidos apoyos y subsidios para la población rural.

Admitió que el crecimiento económico no se ha reflejado en una parte relevante de productores vinculados a cultivos tradicionales y, por otra parte, para productores hortofrutícolas han surgido nuevas oportunidades, pero también la urgente necesidad de acelerar el paso para alcanzar los niveles de competitividad requeridos y la observancia de condiciones sanitarias de calidad e inocuidad.