BUSH NI SE INMUTA

 

·         SÓLO SUS ALIADOS LO APLAUDEN

·         GRAN ERROR POLÍTICO: RUSIA

·         "AGRESIÓN ILEGAL E INÚTIL"

 

LONDRES, 20 de marzo (Reuters, ANSA, AP y DPA).- Las salvas iniciales de la guerra contra Irak le ganaron hoy a Estados Unidos aplausos amables de algunos aliados tradicionales, expresiones de lamento de otros y una condena furiosa de sus enemigos usuales.

En Washington, fuentes de la Casa Blanca dijeron que las reacciones internacionales, de las cuales fue informado esta mañana el Presidente George W. Bush, no alternaron la determinación del Mandatario de seguir adelante con el conflicto bélico.

Mientras España reiteraba que ``Saddam Hussein rechazó su última oportunidad" para el desarme, el Vaticano se manifestó ``profundamente dolorido" por el comienzo de la guerra y lamentó el abandono de los esfuerzos diplomáticos para hallar una solución pacífica al conflicto, e iglesias de todo el mundo se unían para repudiar la guerra en Irak.

Por su parte, el gobierno de China exigió que se detenga de inmediato la acción militar, calificada por Rusia como ``un gran error político', al tiempo que Cuba condenaba ``la agresión ilegal, injusta e inútil contra Irak".

En una rueda de prensa en Madrid, el Presidente del gobierno español, José María Aznar, justificó la acción militar estadunidense y subrayó que ``había acciones más cómodas" que la bélica, pero ``no queremos trasladar al futuro los riesgos que debemos afrontar en el presente". ñadió que ``con pleno sentido de la responsabilidad el Gobierno de la nación apoya que la legalidad internacional se establezca y se cumplan las condiciones definidas para garantizar la paz y la seguridad" internacionales.

Por su parte, el Papa Juan Pablo II dedicó su primera misa de hoy al pueblo iraquí, mientras en una declaración criticaba a Estaos Unidos por suspender la diplomacia.

La frustración del Vaticano tuvo eco en líderes cristianos y musulmanes, quienes encabezaron esfuerzos para evitar la guerra.

El grupo Iglesias Unidas en Gran Bretaña e Irlanda y el Consejo Musulmán de Gran Bretaña adoptaron una postura severa en un pronunciamiento conjunto, en el que señalaron que ``en estos tiempos de crisis y profunda desilusión, es de vital importancia que, pese al desafortunado uso de la palabra 'cruzada' por parte de algunos líderes de la política estadounidense, nadie debe pensar que éste es un conflicto entre religiones".

A su vez, el líder de la Iglesia Ortodoxa Griega, arzobispo Christodoulos, instó a los feligreses a orar por la paz, y en Estambul, el Patriarcado Ortodoxo expresó sus esperanzas de que ``la humanidad no lamente nuevas víctimas y terribles holocaustos".

En Francia, las iglesias católica, protestante y ortodoxa también hicieron a un lado sus diferencias en un comunicado conjunto que calificó los ataques de ``un dramático fracaso para la humanidad".

"Esta guerra matará y herirá a hombres y mujeres ya castigados por años de embargo y tiranía... Esta guerra no era necesaria porque otras rutas habían sido abiertas', declararon.

En Pekín, el portavoz de la Cancillería china, Kong Quan, exigió que se detenga de inmediato la acción militar, la cual, dijo, ocurrió ``en desacato a la oposición de la comunidad internacional".

"La acción militar contra Irak es violatoria de las normas de conducta internacional. Expresamos nuestro pesar y decepción” señaló Kong en una conferencia de prensa.

Asimismo, el Presidente ruso, Vladimir Putin, demandó el rápido fin de la ofensiva militar, a la cual calificó de ``gran error político”, y dijo que el ataque ``se lleva a cabo a pesar de la opinión mundial, pese a los principios y las normas del derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. Esta ofensiva militar no puede ser justificada".

En Ginebra, el canciller cubano denunció ante la Comisión de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ``la agresión ilegal, injusta e inútil contra Irak”, y dijo que el hecho pone de manifiesto que ``el planeta entero es rehén de las decisiones caprichosas de un poder ilimitado que ignora cada compromiso internacional y decide sólo en base a los propios intereses y la propia concepción de la seguridad nacional".

En el mundo islámico, la oposición fue la norma, aunque no fue total. Irán, el vecino de Irak, consideró al ataque ``injustificable e ilegítimo”, mientras Malasia calificaba la agresión como ``una marca negra en la historia".

La oposición islámica conservadora de Malasia dijo que Alá provocará con el tiempo la caída del poderío estadounidense.

La Presidenta de Indonesia, Megawati Sukarnoputri, dijo que el país musulmán más populoso ``denunciaba firmemente" el ataque unilateral sobre Irak, al tiempo que Pakistán afirmaba que continuaría buscando una solución pacífica.

Sin embargo, muchos en el Kuwait musulmán, que fue invadido por Irak en 1990 y liberado por fuerzas encabezadas por Estados Unidos, dijeron que estaban aliviados viendo lo que esperaban fuera el principio del fin del presidente Saddam Hussein.

El mandatario sudcoreano, Roh Moo-hyun, expresó también su apoyo a Estados Unidos, pero aclaró: ``Vamos a hacer esfuerzos diplomáticos para asegurar que esta guerra no empeore nuestras relaciones con Corea del Norte".

A su vez, el Presidente de Francia, Jacques Chirac, uno de los mayores opositores a una guerra, lamentó ``la acción sin la aprobación de Naciones Unidas" y dijo temer ``graves consecuencias" de cara al futuro. El jefe de Estado francés pidió a la Unión Europea, dividida por la crisis de Irak, ``una política de defensa conjunta y creíble".

 

 

 

                                   ----000----