GUERRA. Más que una guerra entre dos estados, dos países, dos pueblos, es una guerra de un solo Estado contra otro. O, a fuerza de precisión, de un líder contra otro.

BUSH. Dígase sin tapujos: es, como en los tiempos antiguos, la guerra de un hombre -George W. Bush- contra otro -Saddam Hussein-. ¿Motivos? Veámoslos.

OBSESION. Saddam siempre ha sido obsesión de este Bush. Hace 12 años, cuando su padre, George H. W., no le dio la puntilla a Saddam, el hijo, empresario petrolero, le reclamó.

¡MATALO! La historia consigna que Bush hijo le reprochó a Bush padre. -¡Mátalo! ¡Mata a ese bastardo de Saddam! -le dijo. Pero el padre, prudente, no lo hizo.

HISTORIA. La historia consigna ese incidente. Por ello, 12 años después, el hijo, ya en la Casa Blanca que había ocupado su padre, decidió hacer lo que éste no quiso hacer.

MOTIVOS. Así que esta guerra unilateral tiene por móvil la obsesión de Bush. También tiene otros motivos; la ambición desmedida de poder. Y un tercero: la gran ganancia.

PETROLEO. Saddam es un estorbo para el petrolero Bush hijo, de alzarse con el petróleo iraquí. Les impide hacer pingües negocios. Para EU, dice Bush hijo, pero también para él

PADRES. Bush hijo tiene el gran complejo de ser vástago de H.W.; quiere demostrarle a los estadunidenses y al mundo que es mejor que su padre. Como empresario y como presidente.

COMPLEJO. Ese complejo mueve a Bush hijo. Lo ha convertido en un ser perverso. Sin escrúpulos. En un psicópata. Hasta su amigo Fox se ha dado cuenta de ello. Bush hijo está loco.

MUERTOS. Un psicópata tiene funciones mentales normales. Pero su conducta es criminal, por antisocial. Bush, como gobernador de Texas, envió a centenares a la silla eléctrica.

ARGUMENTOS. Desde luego, los psicópatas -enfermos de la psiquis- tienen argumentos superiores. Bush dice que al matar a Saddam liberará a Irak. Impondrá la democracia.

IMPERIO. Pero, como se sabe, sus motivaciones son otras. Amén de obsesiones personales, a Bush le mueve el poder. Hacer de EU el mayor imperio de la historia.

ERROR. Y esas causales son, precisamente, las que lo llevan a cometer este error político de colosales proporciones. Y error histórico, también gravísimo.

DERECHO. Lo grave es que Bush rompió el Estado de derecho internacional. Se ha convertido en un criminal. Alguien que mata por placer. Y nadie puede detenerlo.

ffernandezp@terra.com.mx

 

 

 

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