BRUTAL: BOMBARDEO INMISERICORDE; ARDE BAGDAD

 

 

·         Desata EU y GB Campaña ``Impacto e Intimidación"

·         El Gobierno de Hussein Pierde el Control: Rumsfeld

·         "Operación Poco Intensa; se Espera la Rendición"

 

WASHINGTON, 21 de marzo (Notimex, ANSA, AP, Reuters y DPA).- Estados Unidos comenzó esta noche, tiempo de Bagdad, la mayor ofensiva aérea, denominada ``Día A”, que consiste en una intensa campaña de bombardeo de ``impacto e intimidación" contra Irak, según fuentes militares.

El secretario estadunidense de Defensa, Donald Rumsfeld, afirmó que el gobierno del Presidente iraquí, Saddam Hussein, ``está empezando a perder el control del país”, al tiempo que el general Richard Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto, informaba que centenares de objetivos fueron alcanzados esta noche.

Irak está sintiendo en estos momentos el poderío militar aéreo de la alianza encabezada por fuerzas estadunidenses y británicas, con la participación de gran cantidad de aviones.

Las aeronaves despegaron desde portaaviones desplegados en el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, e incluso desde bases militares instaladas en Turquía, indicó la cadena CNN.

Alrededor de las 20 horas de Irak se activaron en Bagdad las sirenas que anuncian un eventual ataque aéreo, y unos minutos después las baterías antiaéreas del ejército iraquí empezaron a disparar contra objetivos en el cielo de esa capital.

Poderosas explosiones estremecieron la capital iraquí, envolviéndola en pesadas nubes de humo y llamas que iluminaron de madrugada el perfil de la ciudad.

Una de las zonas afectadas fue de nuevo el barrio de edificios gubernamentales cerca del río Tigris.

Un alto funcionario expresó en Washington que la escalada de la campaña aérea no sería, por ahora, tan intensa como se había planificado porque continuaban las conversaciones de rendición con altos mandos iraquíes.

Señaló que el general Tommy Franks, máximo comandante de la guerra, ``calibraría" la intensidad del bombardeo de acuerdo con el progreso que se registrase en las conversaciones de rendición.

En caso de que no hubiera un acuerdo en las conversaciones, el bombardeo se elevaría a su máxima intensidad, dijeron los informantes bajo condición de anonimato.

Durante el día, las fuerzas de invasión de Estados Unidos y Gran Bretaña penetraron profundamente en Irak y enfrentaron oposición esporádica en su camino hacia Bagdad, a donde Hussein trasladó sus fuerzas mejor entrenadas y más leales, con la aparente intención de arrastrar a los invasores a una peligrosa lucha callejera.

En un día de rápidos acontecimientos, los infantes de marina estadunidenses capturaron el puerto iraquí de Umm Qasr, mientras otras tropas tomaron dos aeropuertos en el desierto iraquí 140 kilómetros al oeste de la capital, parte de una estrategia para cercar a Bagdad.

Infantes de marina británicos, por su parte, lanzaron un asalto anfibio y aéreo y aseguraron instalaciones petroleras clave en la península de Fao, mientras otras tropas británicas se dirigían al puerto de Basora, que buscan capturar rápidamente.

El jefe del Estado Mayor británico, almirante sir Michael Boyce, afirmó que sus fuerzas hicieron ``un número significativo de prisioneros" pese a los ``enfrentamientos esporádicos que incluyeron alguna dura resistencia".

Las fuerzas especiales estadunidenses reportaron enfrentamientos en los campos petroleros de Kirkuk en el norte de Irak, y una división blindada norteamericana enfrentó resistencia iraquí que la detuvo temporalmente cerca de Nassiriya, en el río Eufrates, mientras esperaba refuerzos.

Las tropas iraquíes contuvieron por dos horas el avance de los infantes de marina estadounidenses hacia el puerto de Umm Qasr, hasta que la artillería británica rompió la defensa iraquí.

La ofensiva terrestre desatada durante la noche sólo enfrentó resistencia iraquí esporádica, pero costó la vida de un infante de marina estadunidense.

La asombrosa velocidad del avance aliado desde Kuwait por el desierto iraquí llevó a algunos oficiales estadunidenses y británicos a pronosticar una rápida victoria en la guerra para derrocar al Presidente Hussein y desarmar a Irak, pero el ministro iraquí de Información, Mohammed Saeed al-Sahaf, ridiculizó esa posibilidad.

"Bagdad se mantendrá desafiante y sus muros serán un incinerador para los invasores” puntualizó Al-Sahaf, al acusar al Presidente George W. Bush de ser el líder de una ``pandilla internacional de criminales".

En Washington, el propio Bush se manifestó satisfecho con lo logrado hasta el momento.

"Hacemos progresos”, sentenció en un encuentro con legisladores del Congreso en la Casa Blanca. ``Nos concentramos en nuestra tarea hasta que alcancemos nuestro objetivo: vaciar a Irak de armas de destrucción masiva".

 

 

 

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