Hay Condiciones Para un Acuerdo Nacional Para el Campo: Sánchez A.

 

ü       Una Sola Política Agropecuaria, Plantea

ü       Que sea de Corto, Mediano y Largo Plazos

 

Por FAUSTO FERNANDEZ PONTE

-II y Ultima Parte-

 

TLAXCALA, Tlax., 24 de marzo.- Alfonso Sánchez Anaya -hombre que habla con sencillez didáctica y gobierna su estado, Tlaxcala, "como un servidor público plenamente comprometido'- propone "diseñar una política agropecuaria adecuada, ya que hay condiciones, está la coyuntura para que el primer acuerdo nacional sea el del campo". Plantea "que exista un solo documento, para que de ahí se derive una política agropecuaria de corto, mediano y largo plazo". Enuncia: "Allí estaría el primer acuerdo nacional que México necesita".

-¿Por qué piensa usted que está dada la coyuntura para el primer acuerdo nacional, don Alfonso? -le pregunta EXCELSIOR a este hombre de 52 años de edad que rezuma prudencia y desprivilegia alardes de arrogancia y raptos de soberbia.

-Porque estamos todos -responde-. Y es del interés de todos resolver el problema del campo.

Añade: "Estamos todos: organizaciones campesinos y de productores, el Gobierno Federal, gobernadores, partidos políticos, diputados, senadores (...) Si se revisa el Tratado de Libre Comercio de la América del Norte, éste se acabaría, es una forma de espantarnos con el petate del muerto (...) No se trata de revisar, sino de buscar alternativas; no se trata de resignarnos a que desaparezcan rubros agropecuarios... la porcicultura nacional. ¿Y los chicharrones qué?" Habla con entusiasmo de su estado. "Hay claridad en el proyecto político de Tlaxcala', afirma. "Es el estado más pequeño de México. Somos un millón. Y sabemos que México tiene cien millones de habitantes".

Añade que ese proyecto político "es congruente con el partido que represento, el de la Revolución Democrática". Califica: "Es un proyecto de vanguardia, innovador y con compromiso social".

-Y su trabajo -se le pregunta-, ¿le da satisfacciones? ¿Dolores de cabeza? ¿Frustraciones?

-Yo hago mi trabajo con alegría y con gusto -contesta.

Advierte que "no todo lo que se hace en política es agradable, no todo causa placer; hay muchas cosas que se sufren... Hay cosas que finalmente uno no quisiera hacer y se ve uno obligado".

Relata una anécdota: "Un sacerdote me vino a decir, muy molesto, que en un municipio que no identificaré había ganado la elección un grupo, pero que otro grupo no lo dejaba trabajar porque quería negociar posiciones en el ayuntamiento, a lo que se oponían los ganadores porque, precisamente, habían ganado. Entonces yo le dije: `Mire, padre, en la vida real tenemos que tratar con los diablitos, no nada más con los angelitos. Ni no tratamos con los diablos no dejarán trabajar a los ángeles". Eso es lo más difícil en política: conciliar, concertar, coordinar esfuerzos, pues hay intereses positivos, pero también hay intereses perversos"'.

COYUNTURA PARA ACUERDO

La charla con Sánchez Anaya transcurre tersamente, como buen conversador que va resultando ser. Empero, su expresión preocupada no le abandona el rostro, mas no parece abrumado por cualesquiera que sean, en ese momento, sus desazones de gobernante.

Sonríe Sánchez Anaya y, luego, ríe con amplitud al concluir la entrevista, posando ante los fotógrafos en la sala Apizaco dominada por las pinturas impresionantes, de estilos contrastantes, de los artistas tlaxcaltecas Teódulo Rómulo y Desiderio Hernández Xochipiotzin. Hace gala de buen humor el mandatario.

Previamente, en la breve espera en una antesala, en los estantes hay muchos libros antológicos de la obra de José Martí. Colecciones enteras de obras completas del patriota cubano, periodista agudo que fue y poeta de nota.

-¿Por qué las obras de Martí? -le pregunta EXCELSIOR a Alfonso Brito, vocero del gobernador, al concluir la entrevista.

-El gobernador es admirador de este personaje -informa Brito-. Conoce su obra y su pensamiento.

Durante la entrevista, Sánchez Anaya habla campechanamente. Parece un hombre reposado, prudente, humilde inclusive, sin pretensiones. Es lo que es. Y como es. No simula ni finge. Genuino.

-Lo que usted plantea, don Alfonso, acerca del desarrollo regional, social, ¡es objetivamente viable?

-Yo digo que el desarrollo regional, social, en el campo es obligado -dice-. No se puede posponer ya más.

Explica: "El país necesita una política agropecuaria adecuada que, además, yo espero que sea ahorita el primer acuerdo nacional. Yo creo que hay condiciones para que el primer acuerdo nacional sea el del campo porque ahorita están las organizaciones, diputados federales, senadores, gobernadores, gobierno federal, las organizaciones de todos los partidos políticos, organizaciones pequeñas, grandes, medianas. Están ahí presentes...

"Se va a terminar la discusión. Hemos hecho un trabajo importante los gobernadores en la Conferencia Nacional para analizar el tema del campo. Los productores han llevado los resultados de todas mesas. Nosotros tenemos nuestro documento...

"Lo que yo he propuesto es que exista un solo documento, para que de ahí se derive una política agropecuaria de corto plazo, de mediano y de largo plazo. Y ahí estaría el primer acuerdo nacionho...

"Bueno, a mi juicio, creo que están dadas las condiciones; parece ser que es la coyuntura, porque estamos todos, porque es del interés de todos resolver este problema del campo...

REVISAR EL TLCAN

"Hay un temor debido... justificado por lo que representa el subsidio de Estados Unidos a su agriculturas: son 18 mil millones de dólares durante diez años -180 mil millones de dólares- que, desde luego, genera un desequilibrio brutal...

"Que si se revisa (el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de la América del Norte) en seis meses ya no existirá. Yo no creo que sea tan dramático. Sinceramente, yo creo que nos están espantando con el petate del muerto...

"Ellos -los estadunidenses- son los que violentan el TLCAN. Yo digo: cuando se firmó no habían 18 mil millones de dólares anuales en subsidios. Pues si ellos lo están violentando seguramente debe de haber alguna cláusula donde diga que "si tú le pones un ingrediente de esta naturaleza al Tratado, éste amerita una revisión". Ahora, si no es la revisión, entonces vamos acordar como países signatarios del tratado cómo nos ayudas tú, Estados Unidos. ¡Con inversiones en México para infraestructura agrícola como lo hicieron los europeos cuando un país iba a entrar a la Comunidad Económica Europea y había desequilibrios porque unos socios tenían desarrollo muy diferente, menor. Así la Comunidad financiaba infraestructura y proyectos... Subía el nivel de desarrollo al nuevo miembro de la Comunidad y eso ya le permitía competir en condiciones de equidad...

"Es evidente la desigualdad que hay entre Estados Unidos, Canadá y México. Nosotros, lo único que tenemos de ventaja es la mano de obra, pero, bueno, esos países del norte tienen grandes planicies, tienen grandes extensiones mucho mayores que las nuestras: Aquí tenemos minifundio; allá está mecanizado su campo, tienen fertilizantes, tienen otra tecnología, tienen almacenamiento, transporte, transformación. Aquí eso es incipiente en algunos casos...

En esas condiciones, ¿quiénes son los que se pueden defender? Los agricultores nacionales que son también agronegocios: los del norte y los de Tehuacán, Puebla, y los del altiplano; son dos grandes consorcios que tienen flotilla de navíos para hacer harina de pescado, tienen plantas de alimentos. Tienen integrada su cadena y pueden competir, además de que ya hicieron convenios con los productores estadunidenses al margen del TLCAN. ¡Bien hecho! Finalmente son interdependientes. Pero nos pusieron la muestra de que hay posibilidades no necesariamente de desaparecer el TLCAN, pero si de buscar alternativas y no nada más decirnos "no se puede hacer nada". ¡Cómo que no se va a poder! Yo creo que no hay que resignarse a que desaparezca la porcicultura nacional. ¿Por qué? ¿Y los chicharrones qué?

"Perdón que sea reiterativo. Yo creo que, por eso, desde hace tiempo muchos mexicanos plantearon la reforma del Estado porque ya veían que las condiciones eran muy diferentes y que necesitábamos un nuevo pacto social...

APOSTARLE AL MERCADO INTERNO

"Lo que sucede es que finalmente no ha habido esta voluntad política de todas las partes. Y si subrayo, insisto en que el que debería de poner el ejemplo es el (titular del Poder) Ejecutivo federal y todos su colaboradores...

"Finalmente es mejor que se lleve a la práctica el fortalecimiento del federalismo y, si no hubiera respuesta, yo diría que por lo menos ellos -el Ejecutivo y sus colaboradores- tendrían la certidumbre de haber cumplido con su compromiso que contrajeron con los mexicanos en la campaña (de proselitismo electoral en 2000)...

"Entonces, nos correspondería a todos los demás tener esta capacidad para sumarnos o no a un esfuerzo de esa naturaleza, esfuerzo que hasta ahorita no se ve; se ve a la inversa: vienen ahorita las campañas (electorales) y, bueno, si las del estado de México son un ejemplo de lo que vamos a tener, pues qué fatal: campañas de descalificación, de agresiones, en intromisiones, de violaciones... "Eso no nos fortalece; es de muy bajo nivel. Lo que debiera haber son eeras discusiones de las que estamos hablando, a ver cuál es la propuesta legislativa para adecuar... Yo no digo que hay que cambiar toda la cosa, no... Hay que adecuar la Constitución porque son otras condiciones y adecuar el marco jurídico...

"¿Y cuál debe ser la propuesta legislativa (de los candidatos)? No decir que este es ratero o que aquel señor no cumple lo que promete. Eso no conduce a nada".

Sánchez Anaya hace una pausa para fijarse el micrófono para la grabación, en video, de la entrevista, en tanto escucha una pregunta acerca de una nueva forma de organización de la economía de capital, mercado y consumo.

Responde: "Por lo que yo he escuchado inclusive de los enterados en esta materia y de los empresarios, finalmente queda claro que todos hablamos del fortalecimiento del mercado interno. Todos decimos que hay que apostarle a la exportación o que es un error y es un signo de debilidad económica. Entonces, debe haber un balance pero con mucho más peso específico en lo interno que en lo externo... Si yo pusiera en términos porcentuales que eso no es tan válido, yo diría que, bueno, el 70 por ciento del mercado interno, el 30 por ciento apostarle a la exportación".

-En su opinión, ¿qué se requiere para apostarle al mercado interno, don Alfonso?

-Para que se fortalezca el mercado interno se requiere mejor y mayor infraestructura -contesta.

INFRAESTRUCTURA, ESENCIAL

Abunda: "Se requiere mejor infraestructura carretera, más energía y (distribución eficiente) eléctrica, energéticos, petróleo, gas, eso se requiere... Tiene que ser necesariamente una inversión del gobierno federal, de las instituciones, de la Comisión Federal de Electricidad y de Petróleos Mexicanos; de ideas, de comunicaciones y transportes. En donde se pueda combinarla con la inversión privada en donde haya un nicho de mercado. Los inversionistas le entran a donde es rentable, no le van a entrar para perder dinero...

"Este es un asunto que habría que ver, si se tiene ya parte de la infraestructura y se mejora ésta, se crean condiciones para el establecimiento de empresas bien sean prestadoras de servicios o empresas productivas o manufactureras o de otra índole...

"Afortunadamente la tecnología ya está disponible. Antes era muy difícil transferir tecnología; hoy ya no es tan complicado. Pero se tienen que dar los mecanismos para poder transferir esa tecnología; tenemos necesidad de transferencia de tecnología con convenios internacionales, con empresas que tengan tecnología de punta, muchas de ellas ya están en nuestro país...

-Y la educación, don Alfonso, ¿es indispensable para fortalecer el mercado interno?

-Este es otro factor importante -dice.

-¿La educación?

-Sí... Vincular a la educación con la economía -es la contestación.

Señala: "Pero también hay que vincular a la educación con la misma educación; es decir, tenemos que hacer un gran esfuerzo en todos los niveles por mejorar la calidad educativa. Reitero: en todos los niveles...

"Este es un trabajo fundamentalmente del gobierno, no solito, desde luego, pero sí la parte de definición, de proyecto, de claridad y de mayor inversión en el sector educativo, sin lugar a dudas...

"Esto también favorecería a la productividad. Ya ve que calificaron a México muy mal en términos de productividad. Bueno, pues para elevar la productividad se requiere mano de obra calificada, conocimiento, gente mejor preparada. Es un factor muy importante".

-¿Y cuál sería otro ingrediente?

-Confianza y certidumbre -dice.

Subraya: "Ese es el otro ingrediente que se necesita, el de la confianza y la certidumbre; es decir, yo inversionista siempre voy a estar seguro cómo me van a aplicar mis impuestos, los que yo tengo que pagar, pero cada año me mandan una miscelánea de leyes y ordenamientos en donde requiero, para entenderlas, del servicio de un experto. Nomás para que le entienda. Yo digo: o hay simplificación tributaria, pues no hay claridad...

"Si se quiere simplificar la tributación tiene que haber una reforma hacendaria que me permita certeza como empresario causante de impuestos y saber que en los próximos cinco años yo voy a pagar estos impuestos y que los tengo que pagar de esta manera. Así yo empresario puedo planear mi negocio, a cinco años, yo sé qué invierto, en lo que invierta, que ventajas tengo, si estoy generando empleos, cuales son mis estímulos fiscales, en una política fiscal que aliente la inversión y no que la inhiba. Yo no siento que vaya por ahí, debe ser al contrario".

EDUCACION VINCULANTE

Sánchez Anaya -quien se describe a sí mismo haber crecido entre magueyes, arados y tradiciones y provenir de una familia tlaxcalteca dedicada a la agricultura y que se remonta a siete generaciones atrás- hilvana el tema de la certidumbre y confianza al inversionista y lo enlaza con el de la educación.

Afirma: "Si no hay esta política fiscal, no hay infraestructura y ésta no se vincula con la educación, bueno, pues, uno puede seguir hablando y hablando de que fortaleceremos el mercado interno dentro de 20 años... Pero si le ponemos estos ingredientes, habrá entonces más inversión, gente preparada para manejar estas empresas, subir la productividad y, ahí sí, en automático: a mayor productividad mayor rentabilidad en las empresas, mejores salarios. Y si hay mejores salarios habrá poder adquisitivo. Puede haber más vivienda, más de todo. Yo, por supuesto, soy veterinario, hago la aclaración; no soy economista; es sólo un punto de vista".

Sánchez Anaya habla con lentitud, como queriendo que sus palabras no sólo tengan eco, sino que las registre el interlocutor.

Dice: "La educación se inició, yo digo, en lo que llamamos `educación informal', por ponerle algún nombre, pero finalmente desde nuestra casa ahí recibimos educación, nuestra formación inicial, nuestra estructura fundamental, y después el entorno social, que no necesariamente es la escuela, que también interactúa en nosotros para conformar nuestra base educativa, y por supuesto ya ahora si la escuela formal...

"En los tres ambientes, el de la casa, el de la sociedad y el de la escuela, es un rescate de valores. ¿Por qué? Porque se han trastocado los valores en general, en aras de un capitalismo salvaje, perdón, le vuelvo a llamar así, un consumismo, pero un consumismo también exagerado".

Filosofa: "Hoy, la sociedad privilegia al que tiene posiciones económicas. Si yo tengo una gran casa, tres automóviles, etcétera, no importa el origen (de estos bienes), automáticamente me vuelvo guapo, inteligente, simpático y admirado por la sociedad. Pero si soy un modesto maestro, honesto, trabajador, inteligente y preparado, o si soy veterinario, nadie lo reconoce; eso es trastocar los valores de una sociedad...

"Si desde el hogar no se nos inculcan esos valores que son la honestidad, el trabajo, el compromiso, la solidaridad, entonces, no interactuamos como debe ser. Yo digo que la educación empieza en la casa...

"Enseñar es trasmitir conocimiento y a hacer más productivo al que aprende. El conocimiento que un maestro trasmite se aplica para el progreso de una actividad económica (...) Eso tiene que ver con mayor compromiso social: trabajar para la comunidad, comprometerse en tareas de educación, de salud, con la sociedad; de información. Compartir conocimiento, capacitación, es solidaridad social. A mí me parece muy importante".

Habla, ahora, de sí mismo Sánchez Anaya. También habla de Tlaxcala.

Dice estar muy agradecido "con todas las personas que me han ayudado en mi vida -sus padres, hermanos, maestros- y por todos los que me han dado la oportunidad de aprender este oficio de la política".

Apunta que "tengo presente como Alfonso Sánchez Anaya no fallarles". Añade. "Y no fallarle a mi pueblo ni a quienes me han dado su confianza".

También se describe a sí mismo como "un servidor público plenamente comprometido, sin recámaras mentales, con mi trabajo, el cual hago con alegría, con gusto. No todo lo que se hace en la política es agradable, no todo causa placer; hay muchas cosas que se sufren, aunque dicen que no hay que decirlo, pero yo creo que hay cosas que finalmente uno no quisiera hacer y se ve uno obligado". Narra a seguidas la anécdota del cura ya consignada párrafos atrás.

Observa que "hay claridad en el propósito del trabajo político, de un proyecto político en Tlaxcala" y agrega que "sin presunción, yo creo que aquí no estamos, por supuesto lo sabemos, somos el estado más pequeño de la República Mexicana, con un millón de habitantes y sabemos que son 100 millones de mexicanos".

Dilucida: "Hay claridad en el proyecto político de Tlaxcala y que es congruente con el proyecto político del partido que represento, del PRD. Es un proyecto de vanguardia, innovador y con compromiso social, sin lugar a dudas. Este compromiso es de conjuntar todos los esfuerzos de todos los tlaxcaltecas para lograr que el proyecto lo haga suyo el pueblo. Si nosotros logramos que lo haga suyo el pueblo, yo diría que va a tener continuidad no en seis años, sino probablemente en una generación. Pero en una generación Tlaxcala tendrá un escenario totalmente diferente en lo político y en lo económico".

ffernandezp@terra.com.mx