VIA PUBLICA
 

 

 

 

 


PAIS. Según la historia, Maximiliano, a quien los antecesores ideológicos de los panistas hicieron emperador de México, hablaba de ``construir un país maravilloso".

CASTELLANO. El monarca hablaba también -en un mal castellano- de que los mexicanos de entonces no tenían de qué preocuparse de lo que ocurría en el mundo.

ISLA. Para Maximiliano, México era una isla de paz, tranquilidad y progreso en un mar proceloso de conflictos bélicos y pujas y ambiciones reales en la antigua Europa.

FOX. El otro día, al escuchar a Fox en el XXIV Congreso de la Industria de la Construcción, no pocos descubrieron ese paralelismo histórico de nuestro mandatario con maximiliano.

CONSTRUCCION. Señálese, caro leyente, que esa industria es una de las que más padecen los efectos de la notoria inacción del gobierno de Fox en materia de obra pública.

DESEMPLEO. Es una industria brutalmente afectada por la parálisis gubernamental. Es quizá la industria con el mayor índice de desempleo en el país.

GUERRA. Dijo Fox que su gobierno tiene los recursos suficientes para ``construir un maravilloso país". Hay programas para atenuar los efectos de la guerra de EU a Irak.

BLINDAJE. Sin embargo, Fox no describió los programas ni dijo de dónde saldrán los recursos para ``blindar" al país contra las consecuencias de la guerra.

DESEOS. Es de temerse que Fox confunde, una vez más, sus buenos deseos con buenas acciones concretas. No basta sólo con desear que México sea un país maravilloso. No.

PLAN. No bastan sólo los buenos deseos. Se necesita un plan concreto, específico, bien diseñado y que ya se esté aplicando verdaderamente. No se ven. Fox no los identificó.

INFRAESTRUCTURA. En ese congreso de los constructores, Fox habló de que el gobierno debe ``impulsar fuertemente" la economía modernizando y ampliando la infraestructura.

MERCADO. Habló, asimismo, de impulsar -también ``fuertemente”- en el mercado interno, el cual Fox ha desprivilegiado en aras del mercado externo, el de EU.

DAÑINA. Los buenos deseos de Fox son loables. Podrían indicarnos de que al fin ha caído en la cuenta de que la dependencia de nuestra economía con respecto a EU es dañina.

ACCION. Pero los mexicanos parecen estar hartos de buenos deseos del Presidente. Más que palabras, quieren hechos. Acciones. Un plan. Un programa real. Y no más demagogia.

 

ffernandezp@terra.com.mx

 

 

 

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