VIA PUBLICA

 

DIPUTADOS. Y los diputados dijeron: Pongámonos a trabajar. Reduzcamos nuestros gordos salarios. Y promovamos la creación de empleos en el país. Urgentemente.

PARTIDOS. Y -­ahí- también dijeron: Hay que acabar con los partidos políticos que son negocios particulares. Y que el PRI, PAN dejen de robarse el dinero del pueblo.

SUEÑO. ¨Es acaso el sueño de una noche de verano, aunque estemos en primavera, de nuestros veleidosos licurgos? ­Quizá no! Fueron acuerdos adoptados por el Parlamento Infantil.

NIÑOS. Ese Parlamento -conformado por 300 niños de todos el país- acordó, asimismo, castigar a Salinas. Por modificar la Constitución, para que Fox llegara a Los Pinos.

DEBATE. Esos 300 niños -todos ellos, del quinto año de escuela primaria- deliberaron en el salón de plenos de la Cámara de Diputados. Fueron guiados por adultos.

PRESIDENTE. Participaron en la sesión Armando Salinas Torre, presidente de la Cámara, Reyes Tamez, titular de la SEP, y Yoriko Yazakawa, de la UNICEF, entre otros.

LEGISLADORES. También estuvieron presentes los legisladores Alejandro Zapata, del PAN, y Jesús Ortega, del PRD. Ausentes, los priístas; quizá temían a los reproches.

EJEMPLO. Los acuerdos del Parlamento Infantil no deben ser objeto de desestima ni subestima. No. Lo opuesto. Es el sentir de personas que en pocos años ser n adultos.

11 AÑOS. La inmensa mayoría de esos 300 niños -representando cada uno un distrito electoral- tiene 11 años de edad. Nótese que ser n ciudadanos a los 18.

OPINIONES. Los acuerdos recogen el sentir y el parecer -la opinión- de niños que, a su vez, reciben influencias de sus propiosadres y otros familiares y sus maestros.

PERSPECTIVA. Desde esa perspectiva, los acuerdos del Parlamento Infantil representan un rasero para medir la opinión de la ciudadanía acerca de nuestra vida política.

RASERO. Los propios legisladores -los que, según los niños, cobran ``gordos salarios'- ni los partidos políticos deben soslayar ese rasero; debieran utilizarlo.

PARECER. Ese sentir de los niños cambiará conforme van creciendo. Pero no mucho. Las convicciones a esa edad sufren mutaciones de forma, más no de fondo. Lo sabemos.

GRAVE. ­Qué grave que nuestros niños describan de esa forma a nuestros legisladores y partidos! Si bien esos niños podrían cambiar las cosas, los adultos debemos empezar ahora.

ffernandezp@terra.com.mx