CHOQUES ENTRE MINEROS Y POLICÍAS DEJAN UN MUERTO EN BOLIVIA   

 

VENTILLA, Bolivia (Reuters) - Enfrentamientos entre mineros y fuerzas de seguridad dejaron el jueves al menos un muerto y seis heridos en una segunda jornada de violencia en una populosa zona periférica de La Paz.

 

Centenares de mineros del distrito de Huanuni, que desde hace tres días se desplazan en una marcha desde la más importante mina de estaño del país, chocaron con fuerzas combinadas del ejército y la policía en las inmediaciones de Ventilla, un poblado del altiplano andino a 15 kilómetros de La Paz.

 

Explosiones de tacos de dinamita, lanzados por los mineros, y profusión de disparos de gases lagrimógenos y otros proyectiles remecieron a la zona después de que los marchistas, apoyados por campesinos, erigieron un bloqueo sobre la carretera que une a La Paz con el vecino departamento minero de Oruro.

 

"Este gobierno masacrador nos ha metido bala. Hay un muerto y varios heridos", exclamó ante reporteros de prensa y televisión el secretario general del sindicato de Huanuni, César Chávez, quien encabezaba la marcha.

 

El comandante general de la Policía, general Walter Sanabria, declaró en La Paz, en cambio, que las fuerzas de seguridad encontraron a un lado de la carretera, cerca de Ventilla, el cadáver de un hombre con mutilaciones provocadas por una explosión de dinamita.

 

"Entre los mineros hubo gente armada con dinamita", dijo el jefe policial.

 

"Fue una granada la que mató a nuestro compañero", aseguró uno de los marchistas.

 

Informes de la Caja Nacional de Salud, cuyas ambulancias no lograron llegar al lugar de los enfrentamientos para auxiliar a las víctimas, hablan de almenos seis heridos durante los incidentes.

 

Grupos de manifestantes apedrearon camiones, autobuses y otros motorizados alineados sobre la carretera, entre ellos un jeep de Reuters, identificado con un gran cartel de "prensa", que estuvo a punto de ser incendiado.

 

Los exaltados ánimos contra periodistas y vehículos de los medios de comunicación que llegaron a la zona incluyeron una intimidación contra un chofer de la cadena televisiva RTP, a quien algunos mineros le pusieron un taco de dinamita en la boca y amenazaron con encenderlo al grito de "mentirosos."

 

Los choques de Ventilla siguieron a violentos enfrentamientos que manifestantes y fuerzas del orden protagonizaron el miércoles en El Alto, un populoso sector, de 800.000 habitantes, contiguo a la ciudad de La Paz, cuya central obrera y junta de vecinos decretó un paro general e indefinido.

 

Protestas sociales, que comenzaron hace tres semanas con bloqueos de carreteras que circundan La Paz, exigen el abandono de un proyecto de exportación de gas a Chile y la renuncia del empresario Gonzalo Sánchez de Lozada a la presidencia del país.

 

Bolivia rompió relaciones con Chile en 1978 a raíz de una disputa geográfica derivada de una guerra en 1879.

 

Una huelga general e indefinida, decretada el 29 de septiembre en apoyo a las movilizaciones campesinas, se debilitó progresivamente en desmedro del poder de convocatoria de la dividida Central Obrera Boliviana (COB), matriz sindical del país.

 

Pero los bloqueos y la huelga fueron secundados por masivas marchas urbanas, especialmente en La Paz, que también desembocaron en enfrentamientos con el ejército y la policía.

 

Cinco indígenas y dos soldados murieron el 20 de septiembre durante choques armados entre campesinos y efectivos militares y policiales, en la localidad andina de Warisata.

 

El presidente Sánchez de Lozada, de 73 años, rechazó los pedidos para que renuncie al mandato que deberá ejercer hasta el 2007 y atribuye las protestas a pequeños grupos radicalizados de oposición.