ABOGADA IRANÍ SHIRIN EBADI GANA NOBEL DE LA PAZ  

 

OSLO (Reuters) - La abogada iraní Shirin Ebadi ganó el viernes el Premio Nobel de la Paz por su labor en defensa de los derechos humanos, en un reconocimiento dirigido a inspirar reformas democráticas en el mundo islámico.

 

El Comité Noruego del Nobel elogió a Ebadi, de 56 años, por su trabajo enfocado en los derechos humanos de las mujeres y los niños. Fue la primera mujer iraní que llegó a juez antes de que la revolución islámica la obligara a dejar el cargo.

 

Ebadi ganó entre un grupo sin precedentes de 165 candidatos, entre ellos el Papa Juan Pablo II y el ex presidente checo Vaclav Havel.

 

El comité de cinco miembros del Nobel dijo que Ebadi, encarcelada en varias ocasiones durante su carrera y en una ocasión considerada como una amenaza al sistema islámico, es una "auténtica profesional" en su labor y una "persona valiente" que no se echa atrás "ante amenazas a su seguridad".

 

"Esperamos que el premio sea una inspiración para aquellos que luchan por los derechos humanos y la democracia en su país, en el mundo musulmán, y en todos los países donde la lucha por los derechos humanos necesita inspiración y apoyo", señaló el comité.

 

"Estoy muy impresionada porque no me pude imaginar que podía ganar", declaró Ebadi por teléfono desde París a la televisión pública de Noruega NRK. "Es muy bueno para mí, muy bueno para los derechos humanos en Irán, bueno para la democracia en Irán y especialmente para los derechos de los niños en Irán", agregó.

 

En el comunicado sobre el premio el director del comité, Ole Danbold Mjoes, dijo: "Ella no ve contradicciones entre el islamismo y los derechos humanos fundamentales".

 

Ebadi, una profesora a tiempo parcial en la Universidad de Teherán, horas más tarde dio una conferencia de prensa en París sin comparecer con el pañuelo en la cabeza requerido por la ley islámica. Dijo que iría a Oslo para recibir el Premio de la Paz --con un valor monetario de 1,3 millones de dólares--, en la ceremonia tradicional de entrega, el 10 de diciembre.

 

"Este galardón me da energía para proseguir mi lucha", afirmó.

 

Ebadi es la undécima mujer que logra el Premio Nobel de la Paz desde que fue creado en 1901 y es la primera musulmana en hacerlo. Otros musulmanes premiados fueron el presidente de la Autoridad Palestina Yasser Arafat en 1944 y el presidente egipcio Anwar Sadat en 1978.

 

DIVERSAS REACCIONES IRAN

 

Los medios informativos iraníes estatales informaron del premio sin comentarios y otras reacciones reflejaron la división entre el gobierno reformista del presidente Mohammad Khatami y los de la línea dura islámica.

 

"Este premio lleva el mensaje de que Europa tiene intención de aplicar nuevas presiones sobre temas de derechos humanos en Irán como una iniciativa política para lograr sus objetivos particulares", dijo a Reuters Amir Mohebin, un director del diario de línea dura Resalat.

 

Pero el vicepresidente Mohammad Ali Abtahi, un abierto reformista, dijo que el galardón constituye "una muy buena noticia para todo iraní" y una señal del papel activo jugado por la mujer iraní en la política.

 

Observadores dijeron que el comité de Nobel quería promocionar la causa de musulmanes moderado desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos para evitar un periodo de intolerancia religiosa tras las guerras en Afganistán e Irak.

 

Irán fue tildada de ser parte del "eje del mal" por el presidente estadounidense George W. Bush, junto con Irak y Corea del Norte.

 

Ebadi ganó otro premio de derechos humanos, el Premio Rafto, en Noruega en el 2001.

 

"El pueblo iraní quiere reformar su sistema político y legal. Protestan contra los pocos que tienen el poder", escribió Ebadi este año.

 

El presidente de Francia, Jacques Chirac, en visita oficial a Marruecos, dijo que con el galardón se "premiaba a una vida dedicada enteramente a la democracia".

 

El jefe de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Javier Solana, dijo que Ebadi es "una inspiración para su región más que nunca y para el resto del mundo".

 

Los observadores del Nobel dijeron que el comité de cinco miembros, compuesto por tres mujeres, probablemente escogió a Ebadi como una forma de promover los cambios, en lugar de otorgar el galardón al anciano pontífice o a Havel por un trabajo de toda la vida para la paz.

 

"Yo creía que se trataba de un premio a la paz y no algo relacionado con posturas éticas sobre la sexualidad", dijo un funcionario del Vaticano refiriéndose a las críticas al pontífice por sus posiciones sobre el aborto, el control artificial de la natalidad y el homosexualismo.