Bush destaca renacimiento económico Irak tras 6 meses de invasión

Washington, 11 oct.- El presidente de EEUU, George W. Bush, destacó hoy el renacimiento económico iraquí como una de las consecuencias positivas del derrocamiento de Sadam Husein, dentro de la campaña de la Casa Blanca para defender su política hacia Irak.

El presidente estadounidense dijo, en su habitual intervención radiofónica de los sábados, que "Irak tiene una fuerte tradición empresarial", lo que está permitiendo que "desde la liberación de ese país se hayan puesto en marcha miles de negocios nuevos".

Como símbolo de ese nuevo impulso económico, Bush destacó la circulación a partir de la semana entrante de los nuevos billetes de dinar, en los que desaparece el retrato de Sadam Husein y con los que se trata de unificar la hasta ahora dividida moneda nacional.

"El nuevo dinar se utilizará en todo Irak, lo que contribuirá a unificar la economía y el país (...). La nueva moneda simboliza el renacimiento de la economía de Irak", destacó el presidente.

Bush subrayó que las autoridades estadounidenses colaboran activamente con el Consejo de Gobierno iraquí para reconstruir las infraestructuras básicas del país -carreteras, puertos y líneas ferroviarias- con el objetivo de facilitar el comercio.

Además, "hemos ayudado a establecer un banco central iraquí independiente y, en colaboración con el Consejo de Gobierno, estamos estableciendo un nuevo sistema que permita a los inversores extranjeros invertir capital con confianza en el futuro de Irak".

La intervención de Bush forma parte de la campaña política de Washington para tratar de defender los motivos y las consecuencias de la invasión de Irak, cuya incierta posguerra ha causado un brusco descenso de la aceptación del presidente en las encuestas.

Bush ya defendió el jueves, al cumplirse 6 meses desde el inicio de la invasión anglo-estadounidense, los progresos logrados en Irak y dijo que la situación en ese país "es mucho mejor" de lo se dice.

A estas intervenciones se sumarán las entrevistas que ofrecerá el lunes a varios medios de prensa regionales, en un intento de hacer llegar al mayor número posible de ciudadanos el mensaje de la Casa Blanca de que la operación militar en Irak mereció la pena.

La administración Bush cree que buena parte de la culpa de que los ciudadanos perciban con escepticismo los beneficios de la guerra es de los grandes medios de comunicación nacionales que, en su opinión, sólo están ofreciendo la cara negativa de la posguerra.

Ayer, el vicepresidente Dick Cheney, representante del ala más dura y conservadora de la administración, hizo una encendida defensa de la invasión y, por extensión, de la política exterior de EEUU, llamada, dijo, a "dirigir al mundo" hacia la paz y la seguridad.

"Sólo EEUU tiene el poder y la voluntad de dirigir al mundo en una era de peligros hacia una situación de más seguridad y paz. Y como hemos hecho antes, aceptamos la gran misión que la Historia nos ha encomendado", afirmó el "numero dos" de la Casa Blanca.

En este "contraataque" político de la administración participa incluso la primera dama, Laura Bush, quien aprovechó una intervención ante juezas en Washington para denunciar que las mujeres opositoras al régimen de Bagdad eran violadas y decapitadas.

"Estoy orgullosa de que esa opresión haya terminado", declaró.

A poco más de un año de las elecciones de 2004, la Casa Blanca se ha puesto manos a la obra para contrarrestar el efecto del constante goteo de muertos entre las tropas de EEUU, el alto coste económico de la guerra y la incapacidad de hallar las armas de destrucción masiva que justificaron la invasión.

La oposición demócrata es consciente de que, junto a los malos datos económicos, la incertidumbre en Irak es una baza a su favor y volvió hoy a la carga contra el Gabinete de Bush, al que acusó de incompetencia y despilfarro en la reconstrucción de Irak.

Los demócratas y algunos republicanos en el Congreso se oponen a conceder a la administración una partida adicional de 87.000 millones de guerra al esfuerzo de guerra y reconstrucción en Irak y Afganistán, que posiblemente se aprobará la semana próxima.

Su argumento es que este gasto extra es consecuencia de que la Casa Blanca "no planeó bien cómo ganar la paz y la reconstrucción de Irak", dijo el legislador demócrata Baron Hill.

"Hay poco apoyo de la comunidad internacional. Nuestras tropas están asumiendo casi todos los riesgos y los contribuyentes estadounidenses han estado pagando todas las cuentas", criticó Hill. EFE

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