SOCIO DE ASEDIADO PRESIDENTE DE BOLIVIA CONDICIONA APOYO  

 

LA PAZ (Reuters) - Uno de los partidos de la coalición del asediado presidente boliviano, Gonzalo Sánchez de Lozada, condicionó su permanencia en la alianza a una rápida y pacífica salida a la crisis de protestas y violencia que dejó hasta el martes 53 muertes y más de 200 heridos.

 

"He sido claro: tenemos que escuchar al pueblo", dijo a periodistas el capitán retirado Manfred Reyes Villa, máximo líder y ex candidato presidencial de la centroderechista Nueva Fuerza Republicana (NFR), tras entrevistarse con el mandatario.

 

"Si la solución para preservar la democracia pasa por esa renuncia (de Sánchez de Lozada), no podemos dejarla de lado", sostuvo, aclarando sin embargo que ese no era un planteamiento de su partido.

 

Mientras el gobierno dialogaba con sus socios políticos, el ejército mantenía tanques en las calles de La Paz, la contigua ciudad de El Alto y capitales departamentales, en señal de firme apoyo a Sánchez de Lozada.

 

La Paz ha estado virtualmente paralizada durante semanas por saqueos, escasez de alimentos y batallas entre manifestantes y la policía, que sólo el lunes dejaron 14 muertos durante una violenta jornada de marchas, bloqueos y dura represión.

 

Un trabajador no identificado murió el martes en El Alto durante un enfrentamiento con las fuerzas militares, según dijo la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Bolivia, que confirma los decesos en los hospitales locales.

 

Las protestas, impulsadas por campesinos y cocaleros, representantes de la mayoría indígena del país, comenzaron a causa de un proyecto para exportar gas a través de un puerto de Chile, país que dejó a Bolivia sin costas marítimas tras una guerra en 1879.

 

Pero con el correr de los días se transformaron en reclamo de la renuncia del mandatario, un acaudalado empresario minero y firme aliado de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.

 

Los bolivianos, 60 por ciento de los cuales vive en la pobreza o la indigencia, critican a su presidente, educado en Estados Unidos, el no haber cumplido sus promesas de mejorar el estándar de vida de sus compatriotas.

 

El partido de Reyes Villa exige al presidente que impulse un referendo para que pueblo se exprese sobre las proyectadas exportaciones de gas boliviano, y también la convocatoria a una Asamblea Constituyente para discutir profundas reformas al sistema político y al modelo económico vigentes.

 

"Esperaremos conocer si el presidente acepta nuestras propuestas. De no ser así, nosotros estaremos de más", dijo Reyes Villa aludiendo a la presencia del NFR en la coalición que sustenta a Sánchez de Lozada.

 

El presidente, con una popularidad de apenas el 9 por ciento según encuestas de opinión, quedó debilitado el lunes, tras la renuncia de uno de sus ministros y el rechazo de su vicepresidente a la represión.

 

Sánchez de Lozada, quien fue elegido por el Congreso en junio del 2002 tras conseguir apenas el 22 por ciento de los votos en las urnas, ha dicho que no renunciará.

 

PARALIZADA

 

El martes, el corazón urbano de La Paz, sede del gobierno, amaneció ocupado con tanques, carros de asalto y tropas, pero durante la mañana las unidades retrocedieron a discretas posiciones estratégicas de segunda línea.

 

Por la mañana se registraron algunas manifestaciones, mientras aumentaba la escasez de alimentos y combustibles. En una de las protestas, a unas 10 cuadras del centro, más de 100 personas recorrieron una zona popular al grito de "Muera Goni!", el apodo del presidente.

 

Los cuatro principales hospitales públicos de La Paz colapsaron ante la afluencia de heridos y falta de insumos. El Hospital del Niño denunció que tres bebés murieron por falta de oxígeno, ya que tanques de reabastecimiento no pudieron llegar al nosocomio por los bloqueos en calles y avenidas.

 

En El Alto, una empobrecida urbe habitada en su mayoría por campesinos que emigraron del sector rural, miles de casas fueron abanderadas con crespones negros, en señal de luto.

 

Mientras tanto, el sacerdote Sebastián Obermair, párroco de un barrio alteño, culminaba extenuantes gestiones para que un grupo forense practicara autopsias a 17 cadáveres apilados entre el domingo y el lunes en una suerte de coliseo.

 

Vecinos denunciaron el martes que un grupo de manifestantes intentó ingresar por la fuerza a la residencia privada de Sánchez de Lozada, pero fueron reprimidos y abandonaron el lugar en medio de densas nubes de gases lacrimógenos.

 

ACUSACIONES

 

El jefe de Estado, cuyo mandato se extiende hasta el 2007, denunció el lunes un plan financiado desde el exterior para destruir la democracia, sin dar más detalles.

 

El diputado indígena, ex candidato presidencial y líder cocalero Evo Morales, uno de los sindicados por el mandatario como miembro de este grupo que busca sacarlo del poder, no se hizo esperar y desde Cochabamba, la tercera ciudad del país, lo emplazó a que pruebe sus dichos.

 

"Goni debe irse. La OEA y los Estados Unidos se han convertido en cómplices de las masacres que están sucediendo en Bolivia", declaró Morales a la cadena radial católica Fides, a propósito de las palabras de apoyo que recibió de la OEA y del gobierno norteamericano el lunes.