Nace la fuerza de intervención de la OTAN con España como líder

Brunssum, 15 oct.- La OTAN inauguró hoy la capacidad inicial de su nueva fuerza de respuesta diseñada para intervenir en cinco días en cualquier lugar del planeta frente a las nuevas amenazas, en la que España parte como país líder en aportación de fuerzas.

De los cerca de 9.000 efectivos militares que integran la primera rotación (seis meses) de la Fuerza de Respuesta de la OTAN (Nato Response Force o NRF en sus siglas en inglés), España aporta 2.200, frente a los 1.700 de Francia, los 1.100 de Alemania, los 700 del Reino Unido, los 600 de Turquía e Italia o los 300 de Grecia y Estados Unidos.

Bélgica ha puesto a disposición 250 efectivos, Holanda 200, Noruega 150, Dinamarca 100, la República Checa 80 y Polonia 20, mientras que el Cuartel General de las Fuerzas Aliadas en Europa (SHAPE) ofrece 700, junto a los aviones radar aliados AWACS.

Además, España asume desde hoy y hasta el verano de 2004 el mando del componente naval de la NRF con el buque Castilla, mientras Turquía tendrá el mando del componente terrestre y la OTAN el mando aéreo.

La aportación de España es tan elevada porque tiene la responsabilidad del mando naval, según explicó a los periodistas el vicealmirante español Fernando Armada, comandante del Cuartel general de Alta Disponibilidad de la OTAN en Rota (España).

En la segunda rotación, a partir del verano de 2004, el cuartel general aliado de alta disponibilidad de Bétera (Valencia) asumirá el mando del componente terrestre de la NRF.

Según Armada, se trata de "un desafío para España", dado que empieza como país líder en la capacidad inicial de la NRF, "que pese a ser más limitada que la capacidad final, podrá desde ahora llevar a cabo todas las misiones" para las que ha sido diseñada.

La capacidad inicial o prototipo de la NRF nació hoy, casi un año antes de lo previsto, en una solemne ceremonia militar en Brunssum (sureste de Holanda), sede del Cuartel General de las Fuerzas aliadas del Norte de Europea (AFNORTH).

La OTAN activó los primeros elementos de la NRF cuando el comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa (Saceur), el general estadounidense James L. Jones, entregó la bandera de esta nueva fuerza "sin precedentes" a su comandante, el general británico Jack Deverell, jefe de AFNORTH.

La fuerza presentada hoy es el embrión de un contingente de unos 20.000 militares de elite que deberá estar totalmente operativo en octubre de 2006, con el objetivo de desplegarse en cualquier lugar del mundo para afrontar todo tipo de crisis o amenazas, como el terrorismo o la proliferación de armas de destrucción masiva.

"Desde hoy" el embrión de la NRF "podrá intervenir en cualquier tipo de crisis", aseguró Deverell, en conferencia de prensa.

La NRF podrá evacuar a civiles de áreas de crisis, apoyar la gestión de consecuencias de ataques químicos, biológicos, radiológicos y nucleares o crisis humanitarias, emprender operaciones de gestión de crisis, sostener operaciones antiterroristas y de embargo.

El general Jones quitó hierro al hecho de que EEUU aporte pocos efectivos, y apuntó que el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, quien propuso la creación de la NRF hace un año, apoya con "entusiasmo" esta fuerza y "hará todo lo posible para que sea un éxito" aportando tecnología punta que no tienen otros aliados.

El máximo representante militar de la OTAN advirtió de que "aquellos países que tienen restricciones" internas, como parlamentarias, para desplegar fuerzas "no podrán participar en la NRF" y se congratuló de que algunas naciones se hayan mostrado dispuestas a reformar sus sistemas nacionales para el envío de fuerzas al exterior.

La NRF será una fuerza integrada de tierra, mar y aire bajo un mando único y con capacidad logística para mantenerse a sí misma durante un cierto tiempo. También podrá actuar como avanzadilla de una operación de gran envergadura.

Esta fuerza modular deberá permitir a la Alianza reaccionar rápidamente (en 5 días) ante cualquier amenaza, especialmente la que planteen los terroristas, en cualquier teatro de operaciones.

Estará constituida a partir de contribuciones de fuerzas de diferentes países, que estarán sometidas a un sistema de rotación de seis meses, durante la que se entrenarán conjuntamente y deberán estar disponibles a la llamada de la OTAN.

Según Jones, esta fuerza nace como "símbolo de la transformación de la OTAN" y actuará de catalizador clave de la mejora de las capacidades militares de la Alianza.

De acuerdo con el general Jones, más importante que su tamaño serán las características "expedicionarias" de la NRF y su capacidad para "proyectar potencia de combate a distancia en poco tiempo" (entre 15 y 30 días como máximo). EFE

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