Cartel de Tijuana, primer sindicato criminal de "cuello blanco"

México, 16 oct.- Los carteles de las drogas mexicanos se están adaptando a los nuevos tiempos y el de Tijuana, uno de los principales, se está convirtiendo en el primer sindicato criminal de "cuello blanco".

Así lo afirma el periodista e investigador mexicano José Blancornelas, víctima de un atentado perpetrado por esa organización delictiva en 1997 y que acaba de lanzar al mercado el libro "Horas extras", un resumen de lo acaecido en México desde 2000 donde recrea las nuevas tendencias del narcotráfico.

El cartel de Tijuana "está caminando a ser una verdadera corporación, una organización con sus sucursales, miembros, oficinas y se ha alejado de la ostentación, la exhibición y el crimen", declaró Blancornelas, amenazado de muerte desde enero de 2002.

Aunque por motivos de seguridad no pudo acudir a la presentación de su libro en la capital, en una videoconferencia explicó que éste aspira a ser "un resumen temporal" de lo que ocurre en México, un país donde "en contra del criterio oficial, va creciendo el narcotráfico".

"El Gobierno ni siquiera tienen una estrategia para frenarlo. Así como pasa el tiempo (...) crece el poder de los capos", explica en su libro.

El periodista reconoce que desde que comenzó el mandato del presidente mexicano, Vicente Fox, el año 2000, la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) ha trabajado en eliminar a agentes vendidos al narcotráfico, pero pronostica que la purga se prolongará al menos hasta 2006, cuando concluya su gestión.

Admite como un notable logro las detenciones de importantes narcotraficantes que comenzaron bajo el Gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000) y se intensificaron con Fox.

"Nunca se había detenido a tantos importantes miembros o personajes del narcotráfico mexicano en los últimos dos años. Ha sido un avance", señala el periodista, que valora especialmente el trabajo de los servicios de inteligencia y la Secretaría de Defensa.

Pero lejos de triunfalismos, Blancornelas cree que al menos uno de los carteles más poderosos de México, el de Tijuana, afina su forma de trabajar y se profesionaliza.

Encabezado por Ramón Arellano Félix hasta su muerte, en febrero de 2002, en un tiroteo, y decapitado un mes después cuando fue arrestado su hermano Benjamín, la banda la dirige ahora su hermana Enedina.

Asegura que en la organización han surgido las subcontrataciones de "servicios", desaparecen los pistoleros y se ha refinado el trabajo de intermediación, algo que ningún otro cartel mexicano ha logrado.

"Por naturaleza el narco ha sido manejado por personas de origen humilde y sin preparación pero con mucha inteligencia", puntualiza Blancornelas, quien destaca que la formación de Enedina y de su hermano Eduardo contrasta con la de sus antecesores al frente del cartel, que no tenían educación superior.

"Si necesitan algo se lo encargan a alguien para que haga ese trabajo sangriento y ellos no tienen nada que ver, porque no son personas que están a sus órdenes. Aunque sean los (autores) intelectuales será difícil de probar", señala.

"Enedina es licenciada en Ciencias de la Contabilidad y su hermano es doctor. No es el clásico bravucón de pantalón vaquero con la pistola en la mano, sombrero, lentes negros, hebilla de oro. No, eso para ellos ya se acabó", destaca.

El investigador cree que esta metamorfosis implica que pronto será la Secretaría de Hacienda la que deberá asumir el liderazgo del combate contra el narcotráfico, no tanto el Ejército o la Fiscalía.

Según Blancornelas, combatir el cartel exigirá "poner los ojos" desde ahora en los posibles dirigentes futuros.

"Si los actuales (líderes) tienen cierta preparación van a querer que sus hijos tengan mucha y no que estén metidos en el negocio. Entonces, el narcotráfico del futuro será gente más profesional: contadores, abogados o ingenieros", pronostica. EFE

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