Bush y Koizumi expresan sus diferencias sobre mercados de divisas

Tokio, 17 oct.- El presidente de EEUU, George W. Bush, y el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, dejaron hoy claro que no están de acuerdo sobre cómo deben funcionar los mercados de divisas, asunto que sigue empañando la relación entre ambos países.

Tokio fue la primera parada del presidente estadounidense en la gira que le llevará a otras cuatro naciones asiáticas -Filipinas, Tailandia, Singapur e Indonesia- y a Australia hasta el día 24.

Bush y Koizumi se reunieron en privado por espacio de media hora y posteriormente compartieron mesa durante la cena de estado que se ofreció al presidente estadounidense en el palacio Akasaka.

En la agenda, estaban la crisis nuclear en la península coreana, la reconstrucción de Irak y la preocupación de EEUU por la política de Tokio de comprar dólares para evitar su depreciación y facilitar la exportación de los bienes japoneses en el mercado estadounidense.

En los dos primeros asuntos, la sintonía es prácticamente total, pero en el tercero las diferencias de opinión volvieron a quedar de manifiesto durante esta "mini-cumbre" entre Bush y Koizumi.

Fuentes oficiales estadounidenses informaron tras la reunión de que Bush "reiteró su defensa de un dólar fuerte y de que sea el mercado el que marque la tasa de intercambio entre las divisas".

La Casa Blanca atribuye buena parte de los problemas de desempleo en Estados Unidos a las prácticas comerciales de países asiáticos como Japón y China, que mantienen sus monedas devaluadas de manera deliberada para hacer sus productos más competitivos.

Koizumi contestó, según estas fuentes, que "está de acuerdo con el planteamiento (de Bush) de que deben ser los mercados los que fijen las tasas de intercambio", pero advirtió "de los riesgos que suponen las fluctuaciones bruscas de las divisas para los mercados".

El primer ministro japonés, que afronta unas elecciones para ser reelegido dentro de tres semanas, "no asumió ningún tipo de compromiso" para dejar de intervenir en los mercados, añadieron.

No fue más que un intercambio de opiniones y Bush no hizo ninguna exigencia concreta a Koizumi, dijeron las fuentes, que consideraron que este "lunar" no impide que la Casa Blanca piense que Japón fue un "muy buen lugar" para comenzar esta gira.

Las partes prefirieron señalar la buena sintonía que existe en las políticas para disuadir a Corea del Norte de que siga con su supuesto programa de armas nucleares y para la posguerra de Irak.

Sobre todo en lo referido a la reconstrucción de Irak, a la que Tokio, según se anunció el pasado miércoles, contribuirá con 1.500 millones de dólares para las necesidades más inmediatas en 2004.

Koizumi ha planteado incluso el envío de tropas pese a las restricciones constitucionales en Japón -que sólo permite que sus soldados defiendan la nación o participen en misiones de paz bajo bandera de la ONU-, pero hoy "no habló de plazos" con Bush.

"Dijo que hará todo lo que pueda por ayudar, pero no especificó si hacía referencia a la ayuda para la Conferencia de Donantes de Madrid o a un plazo posterior", dijeron las fuentes estadounidenses.

En cuanto a Corea del Norte, ambos dirigentes reiteraron la necesidad de una solución pacífica y estuvieron de acuerdo en que el proceso negociador a seis bandas (EEUU, Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, China y Rusia) es un "camino esperanzador".

Bush y su esposa Laura pasarán la noche en Tokio y partirán rumbo a Filipinas en la mañana del sábado, tras una visita de tan solo 18 horas, una brevedad que levantó algunas suspicacias.

La Casa Blanca se apresuró a contestarlas y dijo que no se puede considerar el paso por Japón como una mera escala, porque "la relación personal entre ambos dirigentes es excelente (...) y porque cada vez que se va a Japón hay mucho trabajo serio por hacer".

Más breve será la visita a Manila, considerada de Estado pero en la que Bush ni siquiera dormirá en territorio filipino.

Tras una ofrenda ante el monumento al héroe independentista José Rizal, una reunión con la presidenta Gloria Macapagal Arroyo y un discurso en el Parlamento -el primero de un presidente de EEUU desde el que pronunció en 1960 Dwight Eisenhower-, la comitiva presidencial seguirá viaje a Tailandia.

Allí, Bush participará en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico. EFE

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