Supera el centenar el número de soldados muertos por resistencia

Bagdad, 19 oct.- La muerte de otros dos soldados norteamericanos por ataques de la resistencia elevó hoy a más de un centenar el número de militares de EEUU que han caído en combate desde el fin de la campaña bélica que derrocó a Sadam Husein.

Las dos nuevas víctimas mortales se produjeron cuando una patrulla militar fue atacada anoche con armas ligeras y lanzagranadas en las cercanías de la ciudad de Kirkuk, a 450 kilómetros de Bagdad, informaron fuentes castrenses.

Estas dos nuevas bajas se han registrado apenas un día después de la muerte de cuatro soldados estadounidenses por la explosión de una bomba en Bagdad y un enfrentamiento con milicianos chiís en la ciudad santa de Kerbala, a uno 108 kilómetros al sur de la capital.

En incidentes aparte, también testigos presenciales informaron de que las fuerzas norteamericanas fueron asimismo atacadas hoy con bombas de mortero en la localidad de Al Kalaa, a unos 130 kilómetros al noroeste de Bagdad, y en la ciudad de Faluja, situada al oeste de la capital iraquí.

En este último ataque, las fuentes, que no precisan si hubo víctimas, indicaron que un camión cargado de munición y otros dos vehículos resultaron destruidos.

Una multitud que se congregó en el lugar para celebrar la destrucción de los transportes fue dispersada por los vuelos rasantes de cazabombarderos estadounidenses "F-16", explicaron los testigos oculares.

Agregaron que las tropas norteamericanas intentaron aproximarse por tierra al escenario del ataque pero que se vieron obligadas a replegarse después de ser atacados con lanzagranadas.

Y en la localidad de Hawija, al norte de la capital, las tropas estadounidenses mataron a tres hombres después de que éstos les disparasen con armas ligeras y granadas.

Otro contingente norteamericano anunció por último que detuvo a cinco guerrilleros que les abrieron fuego al norte de la ciudad de Beiji, a 200 kilómetros al norte de Bagdad.

Desde que el presidente de EEUU, George W.Bush, decretara el pasado primero de mayo el fin de las principales operaciones bélicas, la mayor parte de los ataques de la resistencia han tenido lugar en el llamado "triángulo suní".

Ese área, cuyos extremos son Bagdad al este, Tikrit al norte y Ramady al oeste, está principalmente habitada por personas de confesión musulmana suní y en ella se concentran las mayores bolsas populares de apoyo a Sadam Husein.

Según fuentes locales, las tropas norteamericanas sufren en la citada región un promedio de 22 ataques diarios.

Pese a reconocer la existencia de una creciente resistencia popular a la invasión, tanto las autoridades norteamericanas como las iraquíes del Consejo Provisional de Gobierno han responsabilizado a activistas infiltrados desde países vecinos, especialmente de Siria e Irán, de instigar los ataques.

El líder del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) iraquí, Masud Barazani, llegó a denunciar la semana pasada en El Cairo que las operaciones armadas contra las tropas estadounidenses en Irak "son perpetradas" por grupos procedentes del exterior.

"La resistencia que afrontan las tropas norteamericanas en Irak no es del pueblo iraquí, sino de grupos de infiltrados desde el exterior, que llegaron a Irak para ajustar sus cuentas con EEUU", recalcó el líder kurdo. EFE

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