La UE promete ser activa pero es muy prudente sobre cifras

Bruselas, 21 oct.- La UE, que se mostró muy dividida durante la guerra de Irak, ha prometido contribuir "activamente" al éxito de la Conferencia de donantes de Madrid, donde anunciará una ayuda de 200 millones de euros hasta finales de 2004 procedentes del presupuesto común.

La aprobación por el Consejo de Seguridad de la ONU, el jueves pasado, de la resolución 1.511 sobre la posguerra en Irak ha despejado las dudas más serias que pesaban sobre el resultado de la Conferencia de Madrid, aunque no ha estimulado de momento la generosidad de los gobiernos europeos.

Sólo el Reino Unido y España han anunciado oficialmente que harán aportaciones nacionales significativas, las cuales se sumarán a los 200 millones de euros de las arcas comunitarias (otros 100 millones de euros del presupuesto común han sido programados por la UE en 2003 para ayuda exclusivamente humanitaria).

El secretario del Foreing Office británico, Jack Straw, confirmó a sus colegas de la UE hace una semana en Luxemburgo que Gran Bretaña destinará 375 millones de euros para el período 2003-2004.

Por su parte, el vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía español, Rodrigo Rato, anunció el pasado viernes que España aportará 300 millones de dólares a la reconstrucción de Irak en el período 2003-2007.

Dicha dotación irá al Fondo de Reconstrucción y Desarrollo para Irak que se prevé constituir en la Conferencia y que gestionarán conjuntamente el Banco Mundial y la ONU.

España, país anfitrión, ha insistido en la conveniencia de que la Unión Europea hable con una sola voz en Madrid a fin de enviar un "claro mensaje de solidaridad" al pueblo iraquí, objetivo principal de la reunión, más allá de la recaudación, según la ministra española de Exteriores, Ana Palacio.

La Comisión Europea se ha sumado a este llamamiento y ha defendido un "enfoque consolidado" de los Veinticinco en Madrid.

"Cualesquiera que hubieran sido nuestras divergencias en el pasado, y por muy importantes que fuesen, no tiene mucho sentido que sigamos concentrados en ellas; debemos todos participar en el surgimiento de un Irak próspero, estable y democrático", ha afirmado el comisario de Relaciones Exteriores, Chris Patten, quien representará al Ejecutivo comunitario en la Conferencia de Madrid.

El paso más importante en esa dirección que quiere mirar al futuro y no al pasado se dio el día 16 cuando los gobiernos francés, alemán y ruso apoyaron la resolución 1.511 de la ONU, que pudo ser aprobada por unanimidad.

Francia, Alemania y Rusia, que habían encabezado el frente contrario a la guerra, terminaron aceptando la resolución propuesta por Estados Unidos al considerarla, pese a sus aparentes carencias, "un paso en la buena dirección", según declaró ese día en Bruselas el canciller alemán, Gerhard Schroeder.

Aunque para los tres gobiernos el texto no iba "lo bastante lejos" sobre todo en lo que respecta a un calendario para la transferencia de la soberanía política al pueblo iraquí, París, Berlín y Moscú reconocieron el incipiente papel que se le atribuye a la ONU en la reconstrucción y la estabilización del país.

No obstante, las tres potencias europeas han dejado claro que no piensan hacer de momento ninguna aportación nacional, ni financiera ni militar, al esfuerzo de pacificación y reconstrucción, y dieron a entender que su representación en la Conferencia de Madrid será de segundo nivel.

Con todo, los líderes de la Unión Europea confirmaron unánimemente en su reciente cumbre de Bruselas "la determinación y compromiso" de la UE de desempeñar "un papel significativo en la reconstrucción política y económica de Irak" dentro del marco de las resoluciones de la ONU.

Los Quince y sus futuros socios del Este advirtieron, no obstante, de que el éxito de la operación dependerá de que se den cuatro condiciones.

Primero, un "entorno adecuado" en materia de seguridad; segundo, un papel "importante y decisivo" de las Naciones Unidas; tercero, un calendario "realista" para el traspaso de la responsabilidad política al pueblo iraquí; y cuarto, el establecimiento de un fondo "multilateral y transparente" de donantes que canalice el apoyo de la comunidad internacional.

Los líderes de la UE instaron además a todos los países de la región a contribuir también activamente a la estabilidad de Irak y a apoyar su proceso de reconstrucción política y económica.

"Un Irak próspero, estable y soberano, que conserve su integridad territorial, será esencial para la estabilidad de la región y su entorno", aseguraron los gobernantes europeos. EFE

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