GENES DEL PADRE PUEDEN SER CULPABLES DE CÁNCER: ESTUDIO   

 

WASHINGTON .- Los genes del padre, que ya se sabe que instan a un embrión a crecer más rápido y de mayor tamaño, pueden también ser culpables de algunos tipos de cáncer, informaron el martes investigadores.

 

Los científicos hallaron tres genes que pueden ayudar a las células tumorales a crecer si falla un proceso genético básico temprano llamado "impresión."

 

Los hallazgos, publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, podrían ayudar a explicar al menos algunos casos de la proliferación celular incontrolada que caracteriza al cáncer.

 

"(el estudio) muestra claramente que el genoma del padre, al parecer tiene una capacidad intrínseca para acelerar el crecimiento, mientras el genoma de la madre tiene la capacidad para retardar el crecimiento," dijo Colin Stewart, un experto en embriología del Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos.

 

"Los dos (genomas) se equilibran entre s" para dar un patrón de crecimiento normal. Pero si el proceso es anormal, puede contribuir a la formación de algunos tipos de cáncer," dijo en una conferencia telefónica Stewart, quien condujo el estudio.

 

El equipo de Stewart investigó la impresión genética subyacente. Por lo general, un bebé hereda la mitad de sus genes de la madre y la mitad de su padre.

 

El proceso de impresión genética asegura que, dependiendo del gen, ya sea la copia de la madre o la del padre sea la única activa. Este proceso de impresión es especialmente importante en el desarrollo de un feto, ya que controla su tamaño.

 

Los médicos saben que el tamaño del bebé es el resultado de una lucha entre los genes de los padres, con la contribución del padre tratando de hacer que el bebé crezca lo más posible y los de la madre actuando como un freno.

 

El equipo científico cultivó células de ratón, unas con los genes de la madre activos y otras con los del padre.

 

"Observamos que las células que tenían exclusivamente el genoma del padre crecían más rápidamente. Estas células mostraron una gran propensión a malignizarse súbitamente y a formar tumores, mientras que las células con el genoma materno activo crecían más lentamente y finalmente morían," explicaron los científicos.