Argentino Lavolpe, un año con derroche de palabras y poco fútbol

México, 21 oct.- El argentino Ricardo Antonio Lavolpe cumplirá mañana, miércoles, un año como seleccionador de México en un proceso marcado por el derroche de palabras a favor y en contra y la tacañería del equipo con el fútbol.

Lavolpe llegó a la selección el 22 de octubre de 2002 en una designación que se saldó con una renuncia pública del internacional mexicano Hugo Sánchez a aspirar al cargo para convertirse en el principal crítico de que un extranjero sea entrenador nacional.

La llegada de Lavolpe también dejó como damnificados al brasileño Luiz Felipe Scolari y al argentino Carlos Bianchi, quienes perdieron la carrera ante el que fue presentado como un técnico "hecho en México".

Un año después, Lavolpe ha dirigido a México durante catorce partidos, nueve amistosos que dejaron más dudas que respuestas sobre su proyecto de tener una selección sin pretextos y con nuevas figuras y cinco en la Copa de Oro, que ganó con dudas ante un rival de nivel sub 21.

En los amistosos en Estados Unidos y en México, el equipo ha dejado mucho que desear al punto que los aficionados han llegado a abuchear al equipo, como ocurrió en su partido del 15 de octubre ante Uruguay en Chicago.

Para tener el cargo de seleccionador, Lavolpe ofreció que México jugaría a ganar todos los partidos y torneos y que formaría una nueva generación de jugadores rumbo al Mundial 2006 que tomara el lugar de los experimentados mundialistas de ahora.

Su debut ocurrió el 4 de febrero de 2003 ante la selección de Argentina, que le endosó la primera de las cuatro derrotas que lleva en trece partidos, además de cinco empates y cinco victorias.

El poco fútbol mostrado en este año ha tenido una especial carencia de poder ofensivo y de definición ante los marcos rivales, y todo esto contrasta con el derroche de palabras y de conceptos que el argentino lanza en todas sus conferencias.

El punto más conflictivo fue cuando denunció que el 70 por ciento de los periodistas mexicanos de deportes eran corruptos y que se podían comprar y callar con un taco y un café, y después se retractó para decir que quienes cubren la selección son la excepción.

También ha acusado a los periodistas de ser los responsables de que los aficionados no entiendan el proceso de renovación del equipo y ha lanzado por los cuatro vientos la afirmación de que en México no hay jugadores de calidad como en otros países.

El otro aspecto que ha marcado el año de Lavolpe es su decisión de no convocar a jugadores con experiencia y mientras Cuauhtémoc Blanco (América) no es llamado, llegan al seleccionado jugadores que en sus equipos no tienen regularidad.

Lavolpe nació el 6 de febrero de 1951 en Buenos Aires y su carrera como portero comenzó en 1971 con el Atlético Banfield; en 1975 fue traspasado al San Lorenzo de Almagro convocado por César Luis Menotti a la selección que ganó la Copa del Mundo de 1978.

Llegó a México en 1979 y jugó con Atlante y Oaxtepec, antes de iniciar una carrera como entrenador en México, donde ha dirigido a los equipos Angeles, Atlante, Guadalajara, Querétaro, América, Atlas y Toluca. EFE.

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