Unas seis mil personas protestan por la visita de Bush

Sydney, 22 oct.- Unas 6.000 personas protestaron en varias ciudades de Australia contra la llegada hoy al país del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de visita oficial.

La manifestación más importante de la jornada congregó a unas 5.000 personas, que marcharon pacíficamente por el centro de Sydney hasta el consulado de Estados Unidos, donde pidieron la retirada de las tropas estadounidenses de Irak y gritaron "Bush go home" (Bush vete a casa).

El líder del Partido Verde, el senador Bob Brown, exigió durante la manifestación la puesta en libertad de dos presuntos terroristas australianos detenidos en la base naval de Guantánamo (Cuba).

"Demandamos que (Mamdouh) Habib y (David) Hicks sean repatriados a Australia, de la misma forma en que se repatrían a los estadounidenses a Estados Unidos", dijo Brown.

La policía local declaró a EFE que no se ha reportado ningún disturbio o arresto durante la protesta, sólo la perturbación del tránsito de vehículos.

En Melbourne, Brisbane y Hobart, cerca de un millar de personas se manifestaron contra la visita del mandatario estadounidense.

Medio centenar de personas esperaron la llegada de Bush y su comitiva en las inmediaciones del aeropuerto de Camberra.

Durante la visita, Bush tiene previsto dirigirse mañana al Parlamento para agradecer a Australia su contribución en la lucha antiterrorista y su apoyo a la intervención armada en Irak.

Asimismo, se reunirá con el primer ministro australiano, John Howard y varios ministros, además del líder de la oposición, el laborista Simon Crean.

Lo Verdes han invitado a la sesión en el Parlamento a Stephen Kenny, el abogado que representa a David Hicks, conocido como uno de los talibanes australianos, cautivo en la base de Guantánamo, y a la esposa e hijo de Mamdouh Habib, preso junto a Hicks.

Se prevé la concentración de unas 5.000 personas en las afueras del Congreso para protestar de forma "pacífica" pero "bulliciosa", según prometió el secretario nacional del Partido Socialista Australiano, Stephen Jolly.

Por su parte, el portavoz de la Embajada Aborigen, Darren Bloomfied, dijo que su pueblo no ha invitado a Bush.

Unos 500 agentes de la policía junto a miembros del Ejército y de otras agencias del Gobierno garantizan en Camberra la seguridad de la visita de Bush.

La operación está apoyada por varios aviones de combate de las Fuerzas Aéreas, que escoltarán el avión presidencial "Air Force One", y protegerán la zona aérea de exclusión, así como por helicópteros de la marina, grupos de asalto y un regimiento de respuesta ante incidentes, entre otras medidas.

El Comisionado de la Policía Australiana, Mick Keelty, prometió que las fuerzas del orden respetarán el derecho democrático a la manifestación pública. EFE

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