Bush cierra gira con mensaje contra terrorismo y proliferación

Camberra, 22 oct.- El presidente de EEUU, George W. Bush, llegó hoy a Camberra para terminar la gira que le ha llevado a cinco naciones de Asia y Australia, en la que ha reiterado su mensaje de lucha contra el terrorismo y las armas de destrucción masiva.

Bush llegó a la capital australiana a las 22.00 hora local (12.00 GMT), procedente de la isla indonesia de Bali, donde rindió homenaje a las 202 víctimas mortales de los atentados cometidos hace un año contra dos clubes nocturnos, los peores desde el 11 de septiembre.

En su escala de tan sólo tres horas en Bali, el presidente estadounidense repitió el mensaje que ha marcado esta gira y dijo que sin seguridad y democracia es imposible el desarrollo económico.

"Estados Unidos cree que la libertad y la democracia son esenciales para derrotar al terrorismo, porque las naciones libres que respetan los derechos humanos no generan ni odio, ni resentimiento ni las ideologías de la muerte", declaró Bush.

La Casa Blanca se ha esforzado durante toda esta semana por defender su política de ataque frontal contra los grupos terroristas y las naciones que los respaldan como única vía para terminar con la violencia y garantizar la paz y la prosperidad en el mundo.

Así lo repitió durante su visita a Bali, donde puso a Indonesia como ejemplo de los esfuerzos para combatir a grupos terroristas como Jemaah Islamiya (JI) -al que se atribuyen los atentados en la isla-, y para hacer de la diversidad un activo para la democracia.

En Bali, Bush también quiso transmitir un mensaje de tolerancia religiosa y rechazar la idea de que el problema terrorista es un conflicto entre civilizaciones o entre religiones.

"Sabemos que el Islam es plenamente compatible con la libertad, la tolerancia y el progreso, porque vemos la prueba de que es así en vuestro país y en el nuestro", manifestó Bush en declaraciones a la prensa junto a la presidenta de Indonesia, Megawati Sukarnoputri.

El presidente estadounidense añadió en Bali que "los terroristas que reivindican el Islam como su inspiración están profanando una de las grandes creencias del mundo, porque el asesinato no tiene espacio en ninguna de las tradiciones religiosas".

En sus declaraciones a la prensa Bush también abordó las crisis abiertas con Corea del Norte e Irán, supervivientes del llamado "eje del mal" tras el derrocamiento en Irak de Sadam Husein, a los que EEUU acusa de desarrollar programas de armas atómicas.

Bush insistió en que mantendrá su oferta a Corea del Norte de garantías de seguridad a cambio de que abandone su programa nuclear, pese a que Pyongyang la consideró ridícula y sin ningún valor.

"Seguiremos enviando un mensaje muy claro a los norcoreanos", dijo Bush, quien consideró que "la buena noticia es que hay otras naciones junto a EEUU enviando el mismo mensaje".

En cuanto a Irán, calificó de "muy positiva" la decisión de Teherán de abrir sus instalaciones nucleares a los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

"Parece que están aceptando las demandas del mundo libre y ahora depende de ellos que prueben esta buena disposición", declaró en tono optimista el presidente estadounidense.

Bush dio las gracias a las diplomacias británica, alemana y francesa "por el serio mensaje transmitido a Irán de que debe desarmarse".

El régimen iraní anunció ayer que se adherirá al protocolo adicional del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) y que suspenderá sus actividades de enriquecimiento de uranio, tal y como le exigía el Organismo Internacional de la Energía Atómica.

Bali fue la última etapa asiática de la gira del presidente, que le llevó a continuación a Australia, donde hoy pasa la noche y se reunirá mañana jueves con el primer ministro, John Howard, uno de los principales aliados de la administración estadounidense.

Además de reunirse con Howard, Bush pronunciará un discurso ante el Parlamento australiano, se reunirá con el jefe de la oposición y realizará una ofrenda floral en la tumba del soldado desconocido.

Será el acto final de su periplo, porque el presidente pasará la noche a bordo del "Air Force One" camino de Hawai, Estado que no ha visitado desde que llegó a la presidencia en 2001 y en el que recaudará fondos para su campaña de reelección en noviembre de 2004. EFE

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