En el ISSSTE Niegan Vacuna: Padres de Familia

 

ROBERTO MELENDEZ

 

La zozobra, el temor e incluso el pánico se apoderaron de padres de familia y maestros de planteles educativos del sur de la ciudad, en los que se han detectado nuevos brotes de hepatitis “A”, mal que se estima afecta ya a un centenar de escolapios y profesores, todo ello “ante la indiferencia de autoridades del sector salud e ISSSTE”, instituciones que afirman les niegan la vacuna contra la citada enfermedad.

Grupos de padres de familia de las escuelas primarias “Agustín Legorreta”, “Rosa Villanueva” y “Francisco del Olmo”, localizadas en el perímetro de la delegación de Milpa Alta, no descartaron la posibilidad de que la epidemia se propague a planteles educativos de las delegaciones Tláhuac, Xochimilco y Tlalpan, por lo que hacen un “urgente llamado” a las máximas autoridades del sector salud y al jefe de gobierno, Andrés Manuel López Obrador, a efecto de que intervenga y se atienda a quienes han sido víctimas de la enfermedad y a todos aquellos que por contagio podrían padecerla.

Asimismo, maestros pertenecientes a la dirección de educación primaria número 5, también localizada en el sur de la ciudad, sostuvieron que han acudido a clínicas y hospitales del ISSSTE para que les vacunen contra dicho mal, pero que en ninguno de ellos han sido atendidos bajo el argumento de que dichas dosis sólo son para personal del referido instituto, lo que calificaron como “un crimen que debe ser investigado y sancionado con severidad”.

A su vez, los padres de los pequeños afectados por la hepatitis afirman que han acudido a los centros de salud de la localidad en busca de ayuda, pero que esta, con prepotencia y altanería, les ha sido negada por el personal de los mismos.

Estimaron que ante la indiferencia de las autoridades se han contagiado un centenar de alumnos e incluso mentores, hechos que resultan inhumanos.

“Estamos alarmados e incluso, como diría el Presidente Fox, apanicados ante el brote de la epidemia y la negligencia conque actúan las autoridades. De continuar el problema tendremos la necesidad de cerrar los planteles, lo que ocasionaría un grave retraso en la educación de nuestros hijos, pero ante todo está su salud y bienestar físico, hechos que sin duda alguna poco o nada importan al sector salud”.